A principios de enero, el acuario de Shreveport en Luisiana dio la bienvenida a un nacimiento sorprendente: YokoUn tiburón hocico joven, una especie de tiburón, nació en un tanque con solo dos hembras, sin contacto con ningún macho durante más de tres años. Pero ¿cómo es posible?
El fenómeno que explica esto se llama la partenogénesis, un modo de reproducción asexual en el que un embrión se desarrolla sin fecundación masculina. Aunque poco común, se ha documentado en varias especies animales, incluyendo algunos reptiles, aves, anfibios y peces, como los tiburones.
En los tiburones, la partenogénesis ocurre cuando los óvulos de la hembra se convierten en embriones utilizando únicamente su material genético. Esto suele dar lugar a crías que poseen solo un juego de cromosomas de la madre (y, por lo tanto, son genéticamente similares a ella).
Este fenómeno se ha observado en varias especies de tiburones, como el tiburón cebra y el tiburón martillo. Podría ser una estrategia de supervivencia en entornos donde los machos están ausentes, aunque la limitada diversidad genética de las crías podría dificultar su longevidad.
Otra hipótesis que se baraja es la de la fecundación tardía. Para determinar la causa exacta de este nacimiento, se realizará un análisis de ADN cuando Yoko tenga la edad suficiente para un análisis de sangre, un proceso que podría tardar varios meses.
Los tiburones vientre son tiburones bentónicos, generalmente inofensivos para los humanos, conocidos por su capacidad de inflar sus cuerpos absorbiendo agua o aire cuando se sienten amenazados.