Un jurado de California tiene previsto reanudar las deliberaciones el lunes en un juicio de gran repercusión contra Meta y Google, acusados de contribuir a la adicción a las redes sociales entre menores. Tras seis semanas de audiencias en un tribunal de Los Ángeles, los miembros del jurado deben determinar si el diseño de Instagram y YouTube ha puesto en peligro la salud mental de los adolescentes.
Los doce miembros del jurado deberán decidir, entre otras cosas, si las dos empresas actuaron con negligencia en el diseño de sus plataformas y si debieron haber previsto los riesgos asociados a su uso por menores. También deberán determinar si la falta de advertencias sobre estos peligros influyó significativamente en los daños alegados por el demandante.
Un juicio que podría sentar un precedente.
El caso se basa en una denuncia presentada por Kaley GM, una estadounidense de 20 años que afirma haberse vuelto adicta a las redes sociales en su infancia. Cree que esta exposición prolongada ha contribuido a sus problemas de salud mental, como depresión, ansiedad e ideas suicidas.
Durante las audiencias, la fiscalía presentó documentos internos de Meta que sugerían que la empresa era consciente de los posibles efectos adictivos de ciertas funciones. Las empresas tecnológicas niegan estas acusaciones y sostienen que las dificultades de la joven se deben principalmente a factores personales. El veredicto podría sentar un precedente en numerosas demandas similares presentadas contra plataformas digitales en Estados Unidos.