El jueves, la fiscalía solicitó ante el Tribunal de Apelación de París una pena de prisión condicional de entre 18 y 24 meses para Isabelle Adjani, además de una multa de 250.000 euros de ejecución inmediata. La actriz, que está siendo juzgada de nuevo por fraude fiscal agravado y blanqueo de capitales, sigue negando haber cometido el fraude deliberadamente.
La fiscalía está adoptando una postura más firme.
En la audiencia, el abogado general Laurent Couderc solicitó la confirmación de la resolución inicial, argumentando que la presencia de Isabelle Adjani en su juicio de apelación no había alterado el análisis jurídico del caso. La fiscalía sostiene que las explicaciones de la actriz no invalidan ni los hechos del caso ni sus implicaciones penales.
Las exigencias de la fiscalía son severas: una pena de entre 18 y 24 meses de prisión con libertad condicional, una multa de 250.000 euros de ejecución inmediata y la inhabilitación para ejercer cargos públicos durante dos años. Sin embargo, en esta etapa, esta no es la decisión del tribunal, sino las peticiones de la fiscalía. El veredicto se ha aplazado hasta el 1 de julio de 2026.
"No soy un ladrón." La línea de defensa de Isabelle Adjani
El día anterior a los alegatos finales de la fiscalía, Isabelle Adjani se presentó como víctima de asesores negligentes y..."Una serie de estafas", rechazando cualquier intento organizado de evadir impuestos. En el tribunal, la actriz explicó que nunca había llenado sus propias declaraciones de impuestos, llegando incluso a decir que había "Fobia al papel."
Su defensa se basa en una idea simple: las supuestas irregularidades no fueron tanto resultado de una estrategia fraudulenta como de una mala gestión de sus asuntos personales y financieros. Su abogado, David Lepidi, abogó por la absolución, denunciando la falta de empatía de la fiscalía y cuestionando la intención fraudulenta atribuida a su cliente.
Una residencia en Portugal, un préstamo controvertido, una transferencia a través de Estados Unidos.
El caso que se examina en apelación reitera los tres aspectos ya considerados en primera instancia. El tribunal acusa a Isabelle Adjani de haber establecido ficticiamente su residencia en Portugal en 2016 y 2017, lo que supuestamente le permitió evadir 236.000 euros en concepto de impuesto sobre la renta.
La segunda parte de la acusación se refiere a una suma de 2 millones de euros pagada en 2013 por el empresario Mamadou Diagna Ndiaye. Declarada como un préstamo, esta suma fue considerada por el tribunal como una donación encubierta, lo que resultó en un fraude estimado de 1,2 millones de euros en impuestos sobre transferencias.
Finalmente, la actriz también fue condenada por blanqueo de capitales tras la transferencia de 119.000 euros a Portugal a través de una cuenta estadounidense no declarada. Los jueces concluyeron que esta transacción solo podía explicarse por un intento deliberado de ocultar el origen y el destino de los fondos.
Un juicio de apelación de alto riesgo
Isabelle Adjani, que ya había sido condenada en diciembre de 2023 a dos años de prisión condicional y a una multa de 250.000 euros, apeló la sentencia. A diferencia de su primer juicio, al que no asistió, en esta ocasión compareció ante el Tribunal de Apelación de París para defender su versión de los hechos.
El caso se originó a raíz de una investigación iniciada en 2016 tras las revelaciones de los Papeles de Panamá. Si bien este aspecto en particular no derivó en un procesamiento, las investigaciones sacaron a la luz otras sospechas relacionadas con evasión fiscal, lo que a su vez dio lugar al presente proceso. El 1 de julio, el tribunal decidirá si confirma o revoca la condena dictada en primera instancia.
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