Un tribunal militar chino condenó el jueves 7 de mayo a muerte, aunque con suspensión de la ejecución, a los exministros de Defensa Wei Fenghe y Li Shangfu. Los dos generales, arrestados hace tres años mientras ocupaban puestos clave en la Comisión Militar Central, fueron declarados culpables de corrupción. Estas son las sentencias más severas jamás impuestas a altos mandos militares desde el inicio de la amplia campaña anticorrupción orquestada por el presidente. Xi Jinping en 2012.
Una cadena perpetua sin esperanza de liberación.
Tras un plazo de dos años, la pena de muerte se conmutará automáticamente por cadena perpetua. Los condenados no podrán optar a ninguna reducción de pena ni a la libertad condicional. Este procedimiento, habitual en el sistema judicial chino para delitos graves, garantiza el encarcelamiento sin posibilidad de liberación.
Wei Fenghe y Li Shangfu fueron detenidos en 2023, cuando aún ocupaban puestos estratégicos en el ejército chino. Su drástica caída demuestra la determinación del régimen de erradicar toda forma de corrupción en las fuerzas armadas, incluso en los niveles más altos. La campaña de Xi Jinping continúa persiguiendo a figuras que antes eran intocables.
Communauté
comentarios
Los comentarios están abiertos, pero protegidos contra el spam. Las publicaciones iniciales y los comentarios que contienen enlaces se someten a una revisión manual.
Sé el primero en comentar este artículo.