Una petición presentada en el sitio web de la Asamblea Nacional ha vuelto a poner en primer plano el tema del etiquetado Nutri-Score obligatorio en los productos alimenticios. Respaldada por la Academia Nacional de Medicina, sociedades científicas y varias asociaciones de salud, la petición aboga por la adopción generalizada de este sistema para combatir mejor las enfermedades relacionadas con la alimentación.
El Nutri-Score, introducido en Francia en 2017 de forma voluntaria, clasifica los alimentos de la A a la E según su calidad nutricional mediante un código de colores que va del verde al rojo. Quienes defienden este sistema creen que es una herramienta sencilla y eficaz para ayudar a los consumidores a comparar rápidamente los productos en los supermercados.
Principales problemas de salud pública
Los firmantes de la petición alertan sobre el continuo aumento del sobrepeso, la obesidad y las enfermedades crónicas en Francia. Según los datos citados, uno de cada dos adultos y casi uno de cada cinco niños padecen problemas de peso. Quienes apoyan la iniciativa consideran que el etiquetado nutricional ya no debería estar sujeto a los caprichos de los fabricantes de alimentos.
Actualmente, más de 1.400 empresas utilizan el Nutri-Score en Francia, abarcando aproximadamente el 62 % del volumen de ventas de alimentos para 2024. Sin embargo, varios grupos alimentarios importantes aún se niegan a mostrarlo en ciertos productos, especialmente en aquellos con las calificaciones más bajas. Las asociaciones de salud argumentan que esta situación genera un acceso desigual a la información para los consumidores.
Un debate reavivado por el nuevo método de cálculo.
La situación se ha vuelto aún más tensa con la introducción de un nuevo cálculo de Nutri-Score desde marzo de 2025. Esta versión actualizada penaliza más los productos demasiado dulces o salados y aplica criterios más estrictos a las bebidas, mientras que algunos aceites vegetales ahora se benefician de una mejor calificación.
Estos cambios han suscitado críticas en algunos sectores de la industria alimentaria, preocupados por el posible impacto en la imagen de ciertos productos y en las ventas. Por otro lado, los defensores del Nutri-Score obligatorio creen que esta resistencia demuestra la necesidad de imponer una normativa uniforme a todos los fabricantes.
Communauté
comentarios
Los comentarios están abiertos, pero protegidos contra el spam. Las publicaciones iniciales y los comentarios que contienen enlaces se someten a una revisión manual.
Sé el primero en comentar este artículo.