Ante la creciente presencia de microplásticos en el medio ambiente y en el cuerpo humano, investigadores surcoreanos exploran nuevas formas de limitar su acumulación. Un estudio realizado por el Instituto Mundial del Kimchi destaca el potencial de una bacteria presente de forma natural en este famoso alimento fermentado coreano. Los resultados sugieren que podría ayudar a eliminar ciertas partículas de plástico antes de que sean absorbidas por el organismo.
Los científicos están particularmente interesados en los nanoplásticos, partículas extremadamente finas que resultan de la degradación del plástico. Debido a su tamaño microscópico, pueden atravesar ciertas barreras biológicas y llegar a diversos órganos del cuerpo. Su impacto a largo plazo en la salud humana es actualmente objeto de una extensa investigación a nivel mundial.
Una cepa bacteriana capaz de atrapar partículas
El estudio se centró en una bacteria del ácido láctico llamada Leuconostoc mesenteroides CBA3656Aislada del kimchi. En experimentos realizados en condiciones que replicaban el entorno intestinal humano, esta cepa demostró una gran capacidad de unión a nanoplásticos. Los investigadores observaron que esta propiedad se mantenía efectiva a pesar de las variaciones de temperatura, acidez o concentración de partículas.
Según los autores del estudio, esta bacteria podría actuar como una auténtica trampa biológica en el intestino. Al unirse a los nanoplásticos, favorecería su eliminación natural antes de que atraviesen la pared intestinal y se acumulen en el organismo.
Resultados alentadores en ratones
Para profundizar en su investigación, los científicos probaron esta cepa probiótica en ratones criados en un ambiente libre de gérmenes. Los animales que recibieron la bacteria presentaron niveles significativamente más altos de nanoplásticos en sus heces que los ratones del grupo de control.
Los investigadores observaron que la cantidad de partículas eliminadas en los animales tratados se duplicó con creces. Estas observaciones refuerzan la hipótesis de que ciertos probióticos podrían ayudar a reducir la carga de microplásticos en el organismo al prevenir su absorción intestinal.
Una pista prometedora que necesita confirmación
A pesar de estos resultados alentadores, los expertos recomiendan cautela. Los experimentos se realizaron principalmente en laboratorios y con modelos animales. Por lo tanto, aún queda por demostrar que los mismos mecanismos funcionan con la misma eficacia en humanos.
Los investigadores también destacan que el kimchi no es una solución milagrosa para la contaminación por plásticos. La exposición a los microplásticos es constante a través de los alimentos, el agua y el medio ambiente. Sin embargo, este descubrimiento abre una nueva línea de investigación en un campo donde las soluciones preventivas aún son limitadas. Futuros ensayos clínicos deberían determinar si ciertos probióticos pueden realmente ayudar a reducir la acumulación de nanoplásticos en el cuerpo humano.
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