Inyecciones antiobesidad bajo vigilancia tras cientos de casos graves (AP)
Inyecciones antiobesidad bajo vigilancia tras cientos de casos graves (AP)

El vertiginoso aumento de la popularidad de los medicamentos para la obesidad y la diabetes tipo 2 se acompaña ahora de un efecto secundario más preocupante. En Francia, las autoridades sanitarias observan un aumento en los informes de efectos adversos graves relacionados con los análogos del GLP-1, tratamientos inyectables que se han vuelto esenciales para la pérdida de peso. La Agencia Nacional para la Seguridad de los Medicamentos y Productos Sanitarios (ANSM) sostiene, sin embargo, que su relación beneficio-riesgo sigue siendo favorable, siempre que su uso esté estrictamente supervisado.

Aproximadamente 870.000 pacientes reciben tratamiento con estos medicamentos para la diabetes y más de 100.000 para la obesidad. Las marcas más conocidas, como Ozempic, Wegovy y Mounjaro, han ampliado sus recetas a médicos de cabecera desde junio de 2025. Esta expansión ha acelerado naturalmente su distribución. Las ventas de Wegovy, por ejemplo, se quintuplicaron en un solo año.

Pero tras el entusiasmo, las cifras de farmacovigilancia suscitan preocupación. Entre agosto de 2023 y enero de 2025, se registraron 376 casos graves, incluidas 19 muertes. Desde 2019, se han notificado a las autoridades francesas 1600 casos graves, con 65 muertes, aunque no se ha establecido una relación causal formal. Los pacientes afectados tenían una edad media de 60 años. Los datos disponibles no permiten concluir que el fármaco sea directamente responsable de los desenlaces mortales, pero sí ponen de relieve la necesidad de una mayor vigilancia.

Las complicaciones notificadas incluyen pancreatitis aguda, un efecto secundario conocido que se indica como poco frecuente en los prospectos del producto. Las señales de alarma incluyen dolor abdominal intenso y persistente, que a veces se irradia a la espalda, acompañado de náuseas o vómitos. En el Reino Unido, se han notificado más de 1200 casos de pancreatitis desde 2007 en pacientes expuestos a estos tratamientos, incluyendo varias muertes.

Deficiencias y pérdida de peso excesivamente rápida

Además del daño pancreático, las autoridades advierten de otro riesgo menos conocido: las deficiencias nutricionales asociadas con la pérdida rápida de peso. Se han observado casos de anemia y deficiencia de vitamina B1, que pueden provocar trastornos neurológicos graves. Estas complicaciones se producen principalmente cuando la pérdida de peso es repentina y no se complementa adecuadamente con una dieta saludable.

Los efectos secundarios más frecuentes son digestivos, como vómitos, diarrea y dolor abdominal. Estos suelen disminuir con el tiempo, pero pueden requerir hospitalización si los síntomas se agravan.

El uso indebido es una preocupación creciente. Se estima que aproximadamente 5 personas utilizan estas inyecciones fuera del ámbito médico, principalmente con fines estéticos. Entre 2023 y 2025, se registraron 000 casos de efectos adversos relacionados con el uso indebido, 25 de los cuales fueron graves. Se reportaron hospitalizaciones por vómitos intensos, así como casos de pancreatitis y un caso de íleo paralítico. Una joven entró en coma tras administrarse un producto falsificado. También se reportó una muerte en el contexto del uso indebido, aunque no se ha confirmado formalmente su relación con el tratamiento.

Algunas plataformas en línea ofrecen estos medicamentos tras simples teleconsultas, incluyendo fármacos no comercializados en Francia. Las autoridades sanitarias denuncian estas prácticas generalizadas de teleprescripción, que implican miles de recetas al mes. Más allá del riesgo individual, estas desviaciones generan escasez de suministro para los pacientes diabéticos, para quienes estos tratamientos son esenciales.

La ANSM (Agencia Nacional Francesa para la Seguridad de los Medicamentos y Productos Sanitarios) reitera que estos medicamentos representan un avance terapéutico importante en el manejo de la obesidad y la diabetes. Su eficacia ha sido demostrada, pero su uso debe ir acompañado de una rigurosa supervisión médica, que incluya la monitorización de efectos secundarios y un apoyo nutricional adecuado. La promesa de una rápida pérdida de peso no justifica su uso fuera del marco médico, con el riesgo de convertir una innovación terapéutica en un peligro evitable.

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