Con el invierno acercándose a su fin, es crucial fortalecer nuestro sistema inmunitario para protegernos de enfermedades. La vitamina C, como muchos saben, es un nutriente esencial que desempeña un papel clave en la defensa de nuestro cuerpo y el mantenimiento de nuestra salud.

Según Lindsay Vaughan, dietista registrada, la vitamina C también tiene otras funciones importantes: "Es un antioxidante esencial que el cuerpo también utiliza para producir energía, promover la cicatrización de heridas y apoyar la salud de los huesos, los dientes, la piel, el sistema nervioso y las funciones psicológicas, al mismo tiempo que facilita la absorción de hierro de los alimentos".

Es importante destacar que la vitamina C no se almacena en el organismo, a diferencia de las vitaminas liposolubles como la A, D y E, por lo que es necesario consumirla regularmente a través de la dieta, como señala la dietista Nicola Ludlam-Raine.

El Servicio Nacional de Salud (NHS) recomienda que los adultos de 19 a 64 años consuman 40 miligramos de vitamina C al día. Sin embargo, la Dra. Sabine Donie, fundadora de Viavi Health, señala que la deficiencia de vitamina C es común. Explica: «Las investigaciones demuestran que el 34 % de los hombres y el 27 % de las mujeres no consumen suficiente vitamina C».

¿La vitamina C realmente previene los resfriados?

Aunque la vitamina C suele asociarse con el tratamiento del resfriado común, Nicola Ludlam-Raine señala que esta idea es algo exagerada. Explica: «Si bien la vitamina C no previene los resfriados, los estudios demuestran que puede reducir la duración y la gravedad de los síntomas en algunas personas».

La Dra. Sabine Donie señala que la vitamina C es esencial para muchos procesos corporales. Afirma: «Además de fortalecer la función inmunitaria, participa en la producción de neurotransmisores, la cicatrización de heridas, el metabolismo de las grasas, la formación de vasos sanguíneos y muchos otros procesos».

¿Cómo puedes saber si tienes deficiencia de vitamina C?

Según Lindsay Vaughan, la falta de vitamina C puede provocar síntomas como fatiga, deficiencia de hierro, sangrado de encías, hematomas frecuentes, piel seca o áspera, aparición de protuberancias en la piel, cabello quebradizo e infecciones repetidas.

Afortunadamente, muchos alimentos son ricos en vitamina C, desde las clásicas naranjas y pimientos hasta superalimentos menos conocidos como la guayaba y el kiwi. Para aumentar su consumo, elija frutas y verduras fáciles de incorporar a su dieta diaria.

A continuación te presentamos una selección de los 10 mejores alimentos para aumentar tu ingesta de vitamina C:

Naranjas: esta fruta clásica es una fuente asequible de vitamina C: un vaso pequeño de jugo aporta aproximadamente el 20% de la ingesta diaria recomendada.
Brócoli: Rico en antioxidantes, es una excelente fuente de vitamina C, especialmente cuando se come crudo o ligeramente cocinado.
Cerezas: Muy ricas en vitamina C, suelen estar disponibles en zumo, congeladas o secas.
Fresas: Estas frutas no solo son buenas para la piel, sino también para el sistema inmunitario. La vitamina C que contienen ayuda a reducir la inflamación.
Piña: Además de su vitamina C, la piña es una fuente de bromelina, que es beneficiosa para la digestión y el alivio del dolor.
Kiwi: Esta fruta es incluso más rica en vitamina C que las naranjas.
Pimientos: Los pimientos rojos son particularmente ricos en vitamina C, con más de 150 miligramos, más que la mayoría de las otras fuentes.
Papaya: Otra fruta tropical rica en vitamina C y antioxidantes.
Guayaba: Una de las frutas más ricas en vitamina C, una sola guayaba puede aportar cinco veces la ingesta diaria recomendada.
Coles de Bruselas: Estas verduras son ricas en fibra y vitamina C, aportando aproximadamente 75 miligramos por cada 3 cucharadas.
Estos alimentos son excelentes opciones para aumentar la ingesta de vitamina C y apoyar tu salud durante los meses de invierno.

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