Cantarle a tu bebé no es solo un momento tierno o divertido: tiene un impacto medible en su bienestar emocional. Esto es lo que revela un estudio publicado en la revista. Desarrollo infantil, dirigido por un equipo de investigadores estadounidenses y neozelandeses.
Ya ampliamente fomentado en guarderías y en casa, el canto fomenta el apego, ayuda a regular las emociones y estructura las rutinas. Pero esta nueva investigación aporta pruebas científicas en situaciones reales: animar a los padres a cantarles a sus bebés a diario mejora el estado de ánimo del niño.
Un estudio del mundo real de seis semanas
Los investigadores siguieron a 139 díadas de padres e hijos de entre 2 y 8 meses durante seis semanas. Mediante un método de evaluación ecológica en tiempo real a través de un teléfono inteligente, los padres recibieron varias notificaciones diarias invitándolos a responder preguntas breves sobre sus interacciones recientes: cantos, el estado de ánimo del bebé, reacciones al llanto, etc.
Un grupo experimental recibió estímulo semanal para cantar más, mientras que el grupo de control no recibió instrucciones específicas.
Resultado: en el grupo experimental, la proporción de veces que los padres habían cantado recientemente aumentó del 64 % al 89 %. El número estimado de canciones diarias también aumentó.
Una marcada mejora en el estado de ánimo de los bebés
Los padres animados a cantar utilizaron más el canto como estrategia tranquilizadora cuando sus hijos lloraban o estaban agitados (+19 puntos respecto al grupo control).
Lo más importante es que el estado de ánimo de los bebés del grupo experimental mejoró significativamente, con una ganancia de +0,18 desviaciones estándar en comparación con el grupo de control. Sin embargo, el estudio no mostró un efecto significativo en el estado de alerta ni en los niveles de energía del niño, lo que sugiere un impacto específico en el estado emocional.
Curiosamente, la intervención no alteró significativamente el estado de ánimo de los padres. Por lo tanto, la mejora observada en los bebés no parece deberse simplemente a un cambio en los sentimientos de los padres.
Una herramienta sencilla para profesionales y familias
Los autores destacan que el canto parental tiene varias ventajas importantes: es libre, universal, espontáneo y no requiere habilidades musicales específicas. La regularidad parece ser un factor clave.
Para los profesionales de la primera infancia, este estudio refuerza el valor de promover el canto como herramienta de prevención y apoyo, especialmente para padres jóvenes o en contextos de vulnerabilidad psicosocial.
Al igual que las canciones infantiles en preescolar, que fomentan el lenguaje, la memoria y la motricidad, cantar desde los primeros meses de vida aparece como una palanca sencilla pero poderosa para apoyar el desarrollo emocional del niño.