El Ministerio de Salud anunció el jueves la ampliación del ensayo clínico Endotest, una prueba de saliva desarrollada por la empresa emergente francesa Ziwig, a una veintena de nuevos centros. En total, aproximadamente un centenar de centros podrán admitir pacientes en esta fase de evaluación, que cuenta con el apoyo del sistema nacional de seguro médico.
¿El objetivo? Diagnosticar la endometriosis con mayor rapidez, una afección que afecta a una de cada diez mujeres y causa dolor debilitante, además de un alto riesgo de infertilidad. Esta prueba de 800 €, ya reembolsada como parte del ensayo clínico, no es para todos: se reserva para casos en los que las pruebas de imagen no han proporcionado un diagnóstico definitivo, antes de una posible intervención quirúrgica.
Si bien la Autoridad Nacional de Salud de Francia (HAS) considera prometedores los datos iniciales, está a la espera de una cohorte de 2500 mujeres antes de realizar una evaluación final de la eficacia de la prueba. El gobierno espera ampliar esta fase a 25 000 pacientes.
Catherine Vautrin, ministra de Salud, muestra un firme apoyo a la innovación francesa. Visitará la planta industrial de Ziwig, en la región de las Landas, este viernes, convencida de que Endotest podría representar un gran avance para las mujeres.