Las autoridades sanitarias estadounidenses han anunciado la repatriación de 17 ciudadanos evacuados del MV Hondius, donde se detectó un brote de hantavirus. Entre ellos, un pasajero dio positivo débil a la cepa andina del virus, mientras que otro presenta síntomas leves. Como medida de precaución, estas dos personas viajaron en cabinas de aislamiento biológico durante el vuelo a Estados Unidos. Este refuerzo de la atención tiene como objetivo limitar cualquier riesgo de transmisión y permitir una evaluación médica inmediata a su llegada. Los demás pasajeros repatriados también están siendo monitoreados, dada su posible exposición a bordo del barco.
Dos casos sospechosos en España fueron finalmente descartados.
En España, la ministra de Sanidad, Mónica García, confirmó que las dos mujeres puestas en observación tras un posible contacto con el virus finalmente no estaban infectadas. Las pruebas PCR realizadas a una mujer de Alicante, sospechosa de infección, y a otra de Barcelona, considerada contacto estrecho, dieron negativo. Estas dos personas habían estado en contacto con una mujer que falleció en Johannesburgo tras contraer hantavirus. Sus resultados negativos tranquilizan a las autoridades españolas, si bien se mantendrá la vigilancia de los pasajeros y la tripulación expuestos.
Un pasajero francés desarrolló síntomas durante el vuelo médico.
En Francia, cinco ciudadanos franceses evacuados del MV Hondius fueron repatriados el domingo en ambulancia aérea. Uno de ellos presentó síntomas durante el vuelo, según el primer ministro Sébastien Lecornu, quien anunció que se implementarían medidas de aislamiento a la llegada del avión al aeropuerto de Le Bourget, al norte de París. La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, indicó que se necesitaban más resultados de pruebas para determinar si este pasajero estaba infectado con hantavirus. Los cinco ciudadanos franceses fueron considerados de alto riesgo debido a su exposición al brote detectado en el barco.
La cepa de los Andes está bajo estricta vigilancia sanitaria.
El virus identificado pertenece a la cepa Andes, una variante del hantavirus que se encuentra bajo estrecha vigilancia debido a que, en ciertas circunstancias, puede transmitirse entre humanos por contacto cercano. Esta característica explica las estrictas medidas adoptadas por las autoridades sanitarias, que incluyen el aislamiento de los pasajeros expuestos, las pruebas PCR y el seguimiento médico prolongado. Los síntomas pueden ser leves al principio, lo que requiere una mayor vigilancia en los días posteriores a la exposición. Las autoridades se centran principalmente en la detección rápida de cualquier caso confirmado para prevenir la propagación entre los pasajeros repatriados, sus familias o el personal médico que los atiende.
Varios países se movilizaron tras la evacuación del MV Hondius.
La evacuación del MV Hondius involucra ahora a varias nacionalidades. Estados Unidos, Francia y España ya han tomado medidas para repatriar o monitorear a sus ciudadanos, mientras que otros países se mantienen movilizados para organizar la atención de sus nacionales. La prioridad para las autoridades sanitarias es clara: identificar a los pasajeros infectados, aislar a las personas en riesgo y monitorear la aparición de síntomas en los próximos días. El caso estadounidense confirmado, el pasajero francés sintomático y los dos casos sospechosos en España que finalmente fueron descartados ilustran la magnitud de la operación desplegada en torno a este brote de hantavirus.
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