Dolor crónico: afecta al 42% de los franceses, según una alarmante encuesta.
Dolor crónico: afecta al 42% de los franceses, según una alarmante encuesta.

La Fundación Analgesia da la voz de alarma: según su primer barómetro nacional, publicado con motivo del Día Mundial del Dolor, casi uno de cada dos franceses vive con dolor crónico. Esta cifra, que representa a aproximadamente 23 millones de adultos, refleja una realidad preocupante y a menudo ignorada.

Un sufrimiento invisible y persistente

El dolor musculoesquelético (36%) es el más común, seguido del dolor orofacial (33%), el dolor abdominal (15%) y el dolor neuropático (12%). Casi la mitad de los afectados califica su dolor con una puntuación superior a 6 sobre 10, según el barómetro. Para el profesor Nicolas Authier, presidente de la Fundación Analgesia, esta situación constituye una auténtica crisis sanitaria silenciosa: «El dolor crónico significa vivir con un sufrimiento constante durante al menos tres meses, sin perspectivas de recuperación. Algunos incluso empiezan a pensar en lo peor». Además del sufrimiento físico, las consecuencias psicológicas son significativas: trastornos del sueño, depresión y aislamiento social. Más de un tercio de los afectados experimenta un deterioro funcional de moderado a grave, y dos tercios creen que su estado no ha mejorado, o incluso ha empeorado, en los últimos seis meses.

Atención inadecuada y falta de formación médica

El manejo del dolor sigue siendo en gran medida inadecuado. Solo un tercio de los pacientes declara estar satisfecho con su seguimiento médico. En la mayoría de los casos, el tratamiento depende exclusivamente del médico general, mientras que las directrices nacionales recomiendan un enfoque multidisciplinario. El Dr. Marc Lévêque, neurocirujano en Marsella, lamenta la falta de reconocimiento de la especialidad: «El manejo del dolor, que aborda el dolor crónico, no tiene un estatus oficial. Carece de recursos, visibilidad y formación». Las 270 clínicas francesas de tratamiento del dolor están desbordadas, y menos de uno de cada tres pacientes tiene acceso a ellas. Esta situación empuja a muchos pacientes a la automedicación: el 87 % recurre a ella, a menudo con paracetamol, y el 16 % incluso consume opioides sin receta.

Un llamado a una gran causa nacional

Ante esta situación, la Fundación Analgesia exige una inversión masiva en investigación y formación. El profesor Authier argumenta que la lucha contra el dolor debería convertirse en una prioridad nacional: «Durante décadas, la innovación se ha estancado, mientras que el dolor destruye vidas silenciosamente». Esta encuesta, realizada a casi 12.000 franceses entre enero y febrero de 2025, pone de relieve un sufrimiento colectivo poco reconocido en la intersección de cuestiones médicas y sociales, que exige una respuesta urgente y coordinada de las autoridades públicas.

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