France Inter ha elegido a Quentin Lafay para realizar entrevistas en su programa matutino de fin de semana, concretamente a las 7:50 h, así como la entrevista de las 8:20 h junto a Eva Roque. Esta elección suscita interrogantes sobre la cadena pública. De hecho, Quentin Lafay fue asesor de...Emmanuel Macron y redactor de discursos para el jefe de Estado. Con las elecciones presidenciales acercándose, muchos se preguntan cómo la emisora pública puede confiar un programa informativo de tan alto perfil a alguien tan directamente vinculado al poder ejecutivo. Aunque la falta de neutralidad de France Inter no sea ninguna novedad… Durante un período electoral, los oyentes tienen derecho a esperar imparcialidad de una emisora de radio pública. ¡Es un fracaso!
Una línea difusa entre periodismo y poder
La interacción entre las oficinas políticas, la comunicación presidencial y los medios de comunicación no es nada nuevo. Pero cuando se trata de France Inter, la principal emisora pública, la situación se complica. ¿Puede un exasesor presidencial ser entrevistado en una emisora pública sin arriesgarse a perder la confianza de los oyentes? ¡Claramente no! Al tomar esta decisión, France Inter se arriesga a dar argumentos fáciles a quienes ya la acusan de parcialidad.
Una muy mala señal
France Inter no es una emisora privada cualquiera. Pertenece al servicio público. Se financia con los impuestos de los ciudadanos para informar a todos, no para dar la impresión de mantener vínculos cómodos con quienes ostentan el poder. Esta responsabilidad impone una norma: en los programas políticos más visibles, la distancia con los funcionarios públicos debe ser incuestionable. El nombramiento de Quentin Lafay transmite el mensaje contrario. Demuestra cierta indiferencia ante una exigencia legítima: la neutralidad del servicio público.