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La U2P, organización empresarial que representa a las empresas locales, anunció el martes 18 de marzo su retirada de las negociaciones sobre pensiones, iniciadas a finales de febrero entre los interlocutores sociales. En un comunicado de prensa, su presidente, Michel Picon, justificó esta decisión denunciando las propuestas consideradas irresponsables ante los déficits estructurales del país. Considera que volver a la edad legal de jubilación de 62 años o reducir la vida laboral serían errores, dadas las dificultades económicas actuales, y aboga, en cambio, por medidas drásticas para garantizar el equilibrio del sistema.

La U2P es la primera de las tres principales organizaciones patronales (junto con el Medef y el CPME) en abandonar la mesa de negociaciones, siguiendo los pasos de Force Ouvrière (FO), que se retiró el mismo día. Su salida se produce cuando el primer ministro François Bayrou y varios miembros del gobierno han descartado la posibilidad de volver a la edad de jubilación de 62 años, enfatizando la necesidad de un mayor apoyo financiero, en particular para el presupuesto nacional de defensa. La U2P también señala la creciente carga del gasto público, en particular los 51 000 millones de euros asignados en 2024 al pago de intereses de la deuda.

Michel Picon denuncia que el barco francés está haciendo agua y exige reformas fundamentales. Aboga, en particular, por aproximar los salarios netos y brutos mediante la transferencia de ciertas cotizaciones a la seguridad social a otras fuentes de financiación. También considera inevitable aumentar la edad de jubilación más allá de los 64 años, excepto para quienes ejercen profesiones arduas. Finalmente, propone indexar las pensiones a la inflación, con la excepción de los jubilados con ingresos más bajos, para proteger las finanzas públicas.

La U2P ofrecerá una rueda de prensa a las 11:00 h para detallar su postura y presionar al gobierno y a otros interlocutores sociales. Esta retirada supone un duro golpe para las negociaciones, exacerbando las divisiones y anticipando una reforma cada vez más controvertida, mientras que el equilibrio financiero de las pensiones sigue siendo un tema muy delicado para el gobierno.

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