Como figura destacada de la extrema derecha israelí, Bezalel Smotrich ha abogado durante mucho tiempo por la anexión de Cisjordania. Hoy, como ministro de finanzas de Israel y miembro influyente del Ministerio de Defensa, utiliza herramientas políticas opacas para reestructurar los territorios ocupados de Cisjordania: una estrategia discreta pero decisiva que pone cada vez más en peligro la posibilidad de una solución de dos Estados.
El 14 de agosto, Smotrich celebró el establecimiento de nuevos límites municipales para crear el asentamiento judío de Nahal Heletz, con el objetivo de conectar un gran bloque de asentamientos de Cisjordania con Jerusalén. Este nuevo asentamiento se ubica en una zona declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2014, lo que exacerba aún más las tensiones internacionales.
Esta decisión forma parte de una estrategia más amplia para separar las ciudades palestinas de Cisjordania de Jerusalén Oriental, reduciendo así la posibilidad de que Jerusalén Oriental se convierta en la capital de un Estado palestino. Según Smotrich, estas iniciativas son la labor de su vida: «Seguiremos luchando contra la peligrosa idea de un Estado palestino y tomaremos medidas concretas sobre el terreno».
Desde que llegó al poder a finales de 2022, Smotrich ha tomado medidas rápidas para fortalecer el control israelí sobre Cisjordania. Supervisó la creación de una administración civil para gestionar los asentamientos, reemplazando a las instituciones militares que habían regido previamente la ocupación israelí. Esta administración tiene autoridad sobre asuntos civiles cruciales, como la construcción de carreteras y la emisión de permisos de construcción, lo que facilita la vida a los colonos y margina aún más a los palestinos.
Como resultado, las confiscaciones de tierras, los permisos de construcción y las demoliciones de viviendas palestinas han aumentado significativamente. Los cambios de Smotrich se entretejen sutilmente en la burocracia israelí, lo que dificulta su comprensión para el público en general, pero podrían sentar las bases para la soberanía israelí de facto sobre Cisjordania.
En junio, a petición de Smotrich, el gobierno israelí autorizó la creación de cinco nuevos asentamientos, incluido Nahal Heletz. Smotrich también hizo públicos los ingresos fiscales recaudados para la Autoridad Palestina, lo que sugiere una estrategia que combina el compromiso y la expansión.
Tanto los críticos como los partidarios de Smotrich reconocen su formidable eficacia como burócrata, combinando influencia política con un profundo conocimiento del complejo funcionamiento de la gobernanza. Este año, la actividad de asentamientos en Cisjordania ha alcanzado un máximo histórico, con la aprobación de miles de nuevas viviendas, consolidando aún más el control israelí sobre el territorio.
Mientras que los colonos judíos en Cisjordania ven mejorar su calidad de vida, los palestinos sufren una creciente marginación, lo que hace cada vez más improbable el establecimiento de un Estado palestino. Para Smotrich, estas acciones no son simples gestos políticos, sino una misión de toda la vida para impedir la creación de un Estado palestino.
El impacto de las políticas de Smotrich se ve amplificado por la actual inestabilidad política en Israel, donde la extrema derecha, aunque minoritaria, ejerce una influencia desproporcionada gracias a su alianza con el primer ministro Benjamín Netanyahu. Esta situación permite a Smotrich y a sus aliados impulsar su agenda, incluso en medio de la guerra entre Israel y Hamás, que ha intensificado la violencia en Cisjordania.
En última instancia, las acciones de Smotrich están transformando el panorama de Cisjordania, acercando a Israel a una anexión de facto del territorio y creando al mismo tiempo condiciones que hacen cada vez más improbable la coexistencia pacífica entre dos Estados.