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El primer ministro saliente de Canadá, Justin Trudeau, rechazó firmemente la idea de que su país pueda convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos, respondiendo por primera vez a las provocaciones del presidente electo estadounidense. Donald TrumpEn una declaración el martes, Trudeau afirmó: "Nunca, jamás, Canadá será parte de Estados Unidos".

Durante varias semanas, Donald Trump ha hablado públicamente sobre una posible fusión entre ambos países. También ha utilizado el término "Gobernador Trudeau" para referirse al primer ministro canadiense, insinuando la subordinación de Canadá a su vecino del sur. Trump ha amenazado con usar la "fuerza económica" elevando los aranceles al 25% y ha criticado lo que considera la "dependencia militar" de Canadá respecto a Estados Unidos.

La ministra canadiense de Asuntos Exteriores, Mélanie Joly, también reaccionó con firmeza. En la plataforma X, declaró: «Los comentarios de Donald Trump demuestran una completa incomprensión de lo que hace de Canadá un país fuerte. Nunca cederemos ante las amenazas». Joly también es una de las principales candidatas a sucederlo. Justin Trudeauquien anunció su renuncia el lunes después de nueve años en el poder.

Trump, quien se convertirá en el 47.º presidente de Estados Unidos el 20 de enero, parece oscilar entre la provocación y una estrategia de presión. En particular, declaró que a Estados Unidos le interesaría "deshacerse de esta frontera artificialmente trazada", al tiempo que descartó el uso de las fuerzas armadas. Sus declaraciones podrían tener como objetivo fortalecer su posición de poder para obtener concesiones económicas o políticas.

Esta serie de declaraciones se produce en un momento en que Canadá atraviesa una delicada transición política, marcada por la renuncia de Justin Trudeau. El tenso clima entre ambos países ilustra los desafíos diplomáticos que aguardan a su sucesor ante un presidente estadounidense con posturas impredecibles.

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