El presidente de la República Emmanuel Macron Este lunes viaja a Île Longue, en el puerto de Brest (Finisterre), para pronunciar un discurso sobre la doctrina nuclear francesa. Está previsto que hable ante un submarino nuclear con misiles balísticos (SSBN), la personificación del componente oceánico de la disuasión.
Este viaje, planificado con mucha antelación, se produce en un momento de especial tensión internacional. Île Longue no fue elegida al azar: es en esta base estratégica donde se encuentran estacionados los cuatro SSBN franceses. En cualquier momento, al menos uno de ellos está de patrulla para garantizar la capacidad de respuesta nuclear del país. En el entorno del presidente lo describen como "un momento importante de su mandato", que probablemente presagiará "acontecimientos muy significativos".
Se reafirma una posible dimensión europea
Se espera que este discurso sea la continuación del pronunciado en febrero de 2020, cuando el presidente propuso un "diálogo estratégico" con los socios europeos sobre el papel de la disuasión nuclear francesa en la seguridad del continente. Posteriormente, mencionó la posibilidad de realizar "ejercicios conjuntos" y reforzar la cooperación con ciertos países.
Francia es el único Estado miembro de la Unión Europea, junto con el Reino Unido, que posee armas nucleares. Otros países europeos se benefician de la amplia disuasión nuclear estadounidense en el marco de la OTAN. Mientras Washington insta a los europeos a fortalecer su autonomía estratégica, Emmanuel Macron aboga por un equilibrio entre la doctrina nacional francesa y la cooperación específica con países clave.
Estas posturas suscitan críticas frecuentes por parte de algunos miembros de la oposición, quienes temen un debilitamiento de la soberanía nacional. Sin embargo, el jefe de Estado ha declarado repetidamente que «Francia no pagará por la seguridad de otros», señalando también que las discusiones sobre una dimensión europea de la disuasión se remontan a la época del general De Gaulle.