La presencia de niñas con velo en la galería de la Asamblea Nacional desató una acalorada polémica. Eddy Casterman, diputado del grupo Agrupación Nacional, denunció lo que calificó de "provocación islamista" y cuestionó la falta de una reacción inmediata del presidente de la Asamblea. Según él, es incoherente prohibir el velo en las escuelas y tolerarlo "en el templo de la democracia". Esta indignación se produce incluso cuando Yaël Braun-Pivet reiteró que tales símbolos religiosos son "inaceptables" y no deben repetirse.
Democracia y secularismo en primera línea
La respuesta del diputado del LFI, Idir Boumertit, no se hizo esperar: para él, la reacción del representante de RN se debía a una visión excluyente de Francia. «El pueblo francés pertenece a todas las religiones», afirmó, acusando a su oponente de «nostalgia de Vichy». Dentro del bando del LFI, se cree que la reacción de la derecha está explotando el secularismo contra los musulmanes, mientras que varios cargos electos denunciaron una «policía de la vestimenta».
En este clima tenso, Jordan Bardella Fue más allá y pidió la prohibición de los pañuelos en la cabeza durante los viajes escolares, acusando a LFI de apoyar a los "fundamentalistas".