Tras catorce horas de debates, los siete diputados y siete senadores reunidos en comisión mixta llegaron a un acuerdo este viernes 31 de enero sobre el proyecto de presupuesto para 2025. Este compromiso supone un paso clave antes de su examen el lunes en la Asamblea Nacional, donde François Bayrou pudo, por primera vez, invocar el artículo 49.3 de la Constitución para imponer el texto sin votación.
Dominado por la coalición gobernante, el comité contó con la mayoría suficiente para decidir, sin depender de los votos de la izquierda ni de la Agrupación Nacional. Ya el jueves por la noche, Éric Coquerel, presidente del Comité de Finanzas de LFI, denunció un "agravamiento significativo" de los recortes presupuestarios ya iniciados bajo el gobierno de Michel Barnier, censurado en diciembre.
Por su parte, los socialistas reivindican varias "victorias" en estas negociaciones, entre ellas el mantenimiento del Fondo Verde, el apoyo a la agencia biológica, avances en el transporte diario y sobre todo la restauración de 4.000 puestos de docentes, finalmente validados por la comisión.
Se espera que la adopción final del presupuesto 2025 tenga lugar en los próximos días, en medio de una gran tensión parlamentaria.