Boris Vallaud, diputado de las Landas y presidente del grupo socialista en la Asamblea Nacional, expresó su oposición al uso del artículo 49.3 por parte de un posible primer ministro de izquierdas. Según él, no sería ni deseable ni coherente gobernar de esta manera después de haber criticado Emmanuel Macron Vallaud, en cambio, defiende su tendencia a "brutalizar" el Parlamento y sus esfuerzos por convencer y unir a la gente en torno al programa de la izquierda.
Dado que el Nuevo Frente Popular (NFP) cuenta con menos de 200 de los 577 escaños de la Asamblea Nacional, este grupo corre el riesgo de enfrentarse a una fuerte oposición de diversas facciones, incluyendo diputados macronistas y miembros de la Agrupación Nacional (RN). A pesar de esta precaria situación, Vallaud apoya firmemente la candidatura de Olivier Fauré a primer ministro, recalcando su legitimidad como primer secretario del Partido Socialista.
Vallaud también rechazó la idea de una coalición central propuesta por el bando de Macron, afirmando que el poder reside ahora en el Parlamento, no en el Palacio del Elíseo. Abogó por un Parlamento maduro, capaz de llevar a cabo debates parlamentarios fructíferos basados en las propuestas del NFP, e insistió en la necesidad de establecer un "frente republicano" en la Asamblea Nacional para apoyar las iniciativas del gobierno.
En conclusión, Boris Vallaud se posiciona contra el gobierno autoritario y pide un enfoque más consensuado y colaborativo dentro del Parlamento.