La ministra de Cuentas Públicas, Amélie de Montchalin, ha anunciado una ofensiva sin precedentes contra el narcotráfico. En una entrevista con el Journal du Dimanche , detalló una estrategia ofensiva dirigida directamente a los recursos financieros de los narcotraficantes. El objetivo: «golpear con rapidez y contundencia» atacando el corazón del sistema mafioso: el dinero.
Las medidas clave incluyen: el uso generalizado de la congelación administrativa de activos, inspirada en herramientas antiterroristas; el aumento de las incautaciones de bienes de lujo; y la introducción de una "presunción de blanqueo de capitales" para quienes utilicen mezcladores de criptomonedas. "A partir de ahora, ya no será responsabilidad del Estado demostrar que el dinero es ilícito, sino del sospechoso demostrar su legalidad", advierte el ministro.
El Ministerio de Economía y Finanzas (Bercy) depende de los servicios aduaneros, que Amélie de Montchalin considera "en primera línea" en la lucha contra el narcotráfico. En 2024, las aduanas realizaron la gran mayoría de las incautaciones de drogas en Francia. Ahora, el gobierno quiere reforzar sus capacidades, especialmente en los puertos —principales puntos de entrada de drogas—, dándoles acceso a datos logísticos estratégicos.
La ministra también enfatizó la necesidad de proteger a los funcionarios públicos, quienes están expuestos a la corrupción y las amenazas. Propuso adoptar el modelo de la DGSI (Dirección General de Seguridad Interior), que ha implementado un sistema eficaz para proteger a sus agentes, y extenderlo a los agentes de aduanas. "No debemos ser ingenuos: el narcotráfico alimenta un ecosistema de violencia que está envenenando nuestra sociedad", advirtió.
El proyecto de ley que se debate actualmente en la Asamblea Nacional, impulsado por Bruno Retailleau, Gérald Darmanin y Amélie de Montchalin, ilustra este deseo de adoptar una postura más firme. Fortalece las herramientas judiciales y operativas de que dispone el Estado para desmantelar estas redes desde su origen. «Estamos unidos y decididos a no dar tregua a estas mafias», declaró el ministro.
En un momento en que las incautaciones de cocaína se disparan y el tráfico se profesionaliza cada vez más, esta estrategia ofensiva refleja un cambio de paradigma. Para Montchalin, «cada euro recuperado del crimen es una victoria para la seguridad de los franceses». El Estado quiere recuperar el control cortando las redes financieras que alimentan las drogas, las armas y la corrupción.