Rusia acogió con satisfacción el nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela, creyendo que esta decisión tiene como objetivo preservar la paz y la estabilidad en el país frente a lo que ella llama "flagrantes amenazas neocoloniales" y "agresión armada extranjera".
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso afirmó que Venezuela debe poder "determinar su propio destino sin ninguna injerencia externa destructiva", al tiempo que expresó la "inquebrantable solidaridad" de Moscú con el pueblo y las autoridades venezolanas. El comunicado no mencionó explícitamente a Estados Unidos.
Esta postura se produce tras la captura del presidente venezolano. Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses, luego su traslado a los Estados Unidos, donde se declaró inocente de los cargos de tráfico de drogas y afirmó que seguía siendo el líder legítimo del país.
Moscú manifestó su apoyo a los esfuerzos de las autoridades de Caracas por proteger la soberanía nacional y aseguró que seguirá brindando el apoyo necesario al gobierno venezolano. La salida de Maduro constituye el segundo revés importante para un aliado cercano de Rusia en poco más de un año, tras el derrocamiento del presidente sirio. Bashar al-Assad finales de 2024.
Según una fuente rusa citada por Reuters, si el presidente estadounidense Donald Trump Moscú pretende reafirmar una forma de la Doctrina Monroe y cree que también tiene derecho a una esfera de influencia. Rusia, involucrada en la guerra en Ucrania desde febrero de 2022, mantiene conversaciones simultáneamente con la administración estadounidense, mientras Washington presiona para resolver el conflicto.
Presidente Vladimir PutinÉl, quien hasta ahora se ha abstenido de criticar públicamente a Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca, busca reactivar las relaciones bilaterales y los intercambios económicos entre ambos países. Aún no se ha pronunciado públicamente sobre la salida de Nicolás Maduro.