El gobierno está considerando una reforma importante de la legislación sobre el impuesto de donaciones para incentivar a los franceses a transferir sus bienes con mayor antelación. El objetivo declarado por el Primer Ministro es promover la transferencia de capital a las generaciones más jóvenes, en lugar de esperar al fallecimiento de los titulares para organizar dicha transferencia.
Entre las opciones que se barajan se encuentran la implementación de un régimen de exención más favorable y un tipo impositivo único. De este modo, el gobierno busca simplificar la normativa vigente y hacer que las donaciones resulten más atractivas, dado que los mecanismos actuales se basan en distintos niveles de deducciones y tributación en función de las cantidades transferidas y la relación entre el donante y el receptor.
Un desafío en la transmisión del patrimonio
La reforma propuesta también aborda un problema demográfico y económico: una parte significativa de la riqueza francesa está en manos de las generaciones mayores, mientras que los hogares más jóvenes enfrentan mayores dificultades para acceder a la vivienda propia o acumular ahorros. La herencia anticipada podría permitir que estos fondos se utilicen con mayor rapidez para los proyectos de los beneficiarios.
Aún quedan por concretar los detalles del plan y por definir su posible implementación legislativa. No obstante, Matignon (la oficina del Primer Ministro) pretende convertir la transferencia anticipada de activos en un motor económico, con el objetivo de fomentar las donaciones intergeneracionales y, al mismo tiempo, reorganizar fundamentalmente su tratamiento fiscal.
