El caso ha dado un nuevo giro en Nancy, donde un hombre de 28 años, que ya se encontraba bajo supervisión judicial por una agresión sexual cometida contra una menor, está siendo procesado por corrupción de menores. Detenido el martes cerca de Nancy, el sospechoso compareció ante la fiscalía el miércoles. Durante su audiencia, admitió algunos de los cargos que se le imputan, según fuentes judiciales. El hombre reside en Vandœuvre-lès-Nancy. Desde 2024, está sujeto a una estricta supervisión judicial, que incluye el uso de un brazalete electrónico, tras una agresión sexual a una adolescente cometida en la región parisina. Esta medida restringe sus movimientos y vigila de cerca sus condiciones de vida. A pesar de estas restricciones, los investigadores Creen que presuntamente continuó con sus actividades reprensibles a distancia, usando redes sociales y su teléfono móvil desde su domicilio. Según la investigación, el hombre contactó a varias adolescentes, con las que gradualmente inició intercambios sexuales explícitos. La investigación estableció que les pedía que le enviaran videos de desnudos. En algunos casos, presuntamente fue más allá, enviándoles juguetes sexuales para que las chicas se grabaran. Estos hechos fundamentan los cargos de corrupción de menores que se le imputan.
Se inició una investigación tras varios informes.
Identificar al sospechoso llevó varios meses. La investigación cobró impulso el otoño pasado cuando la policía de Rodez tomó declaración a una joven de 15 años. La información recopilada se transmitió a la policía de Nancy, lo que impulsó la cooperación entre ambas jurisdicciones. Los investigadores cruzaron datos técnicos y comunicaciones digitales, lo que los condujo al hombre, que ya era conocido por la policía. A medida que avanzaba la investigación, se identificó a una segunda víctima. Tiene 17 años y reside en la región parisina. Las autoridades No descartan la posibilidad de que otras jóvenes fueran abordadas, y la investigación continúa para determinar el alcance exacto de los delitos y el número potencial de víctimas. El arresto se produjo el martes sin incidentes significativos. El sospechoso fue puesto bajo custodia y fue interrogado por los investigadores antes de comparecer ante la fiscalía en Nancy. Los magistrados deben decidir ahora sobre los procedimientos legales a seguir, incluyendo un posible endurecimiento de la supervisión judicial o la prisión preventiva, dada la presunta reincidencia en los delitos, incluso mientras el hombre se encontraba bajo vigilancia. Este caso plantea la cuestión de la eficacia de las medidas de supervisión judicial ante delitos cometidos en línea. El uso de una pulsera electrónica restringe el movimiento físico, pero no impide el acceso a las herramientas digitales, que siguen siendo un factor importante en la comisión de delitos de corrupción de menores. Para el sistema judicial, el reto ahora es doble: proteger a las posibles nuevas víctimas y establecer con precisión las responsabilidades penales de los acusados, en un caso donde la presunta reincidencia pesa considerablemente en la evaluación de los hechos.