Diez años después del atentado del 14 de julio de 2016 en Niza, las familias de las víctimas esperan que un nuevo juicio aclare cualquier posible fallo de las autoridades en la seguridad del Paseo de los Ingleses. En declaraciones a franceinfo, su abogada, Virginie Leroy, afirmó que la reciente aceleración de la investigación representa una "nueva esperanza" para las familias de las 86 víctimas del atentado.
Las familias de las víctimas acusan a las autoridades de no haber previsto adecuadamente la amenaza terrorista y de no haber implementado las medidas de seguridad apropiadas, a pesar de que casi 25.000 personas asistieron al espectáculo de fuegos artificiales del Día de la Bastilla. Según el abogado, varias solicitudes de investigación, que habían sido denegadas durante mucho tiempo, finalmente han sido concedidas desde que el caso fue transferido a Marsella en 2024.
Se ha reabierto la investigación.
En las últimas semanas, varios agentes de policía han sido interrogados por los investigadores y se han realizado registros en el Ayuntamiento de Niza, la Prefectura y las dependencias de las fuerzas policiales nacionales y municipales. Para las familias de las víctimas, estas nuevas investigaciones son fundamentales para esclarecer las condiciones en las que se organizaron las medidas de seguridad la noche del atentado.
La abogada Virginie Leroy está preocupada por el tiempo transcurrido desde los hechos. Teme que algunas pruebas hayan desaparecido y advierte que, de haberse borrado datos, podrían presentarse nuevas denuncias. Asimismo, denuncia la falta de transparencia en la investigación y considera que las familias siguen esperando respuestas sobre la posible responsabilidad institucional.
Las familias exigen que se sepa toda la verdad.
Las partes civiles señalan, en particular, que varios testimonios policiales mencionan medidas de seguridad insuficientes la noche del atentado. Asimismo, se basan en imágenes de cámaras de seguridad que muestran el camión utilizado por el terrorista entrando en una zona peatonal antes de arrollar a la multitud, causando la muerte de 86 personas e hiriendo a más de 450.
Para las víctimas y sus familias, el objetivo de este procedimiento es determinar si se cometieron errores en las medidas de seguridad. Esperan que un posible juicio establezca las responsabilidades individuales y, finalmente, les brinde las respuestas que han estado esperando durante una década.

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