Rock en Seine se ve privada una vez más de las subvenciones de Saint-Cloud y de la región.
Rock en Seine se ve privada una vez más de las subvenciones de Saint-Cloud y de la región.

Un año después de la polémica en torno a la actuación del grupo norirlandés Kneecap, el festival Rock en Seine seguirá sin recibir financiación de la ciudad de Saint-Cloud ni de la región de Île-de-France. Esta falta de apoyo, que comenzó en 2025, se prolongará en la edición de 2026, prevista del 26 al 30 de agosto. A pesar de esta nueva carencia de financiación pública, se espera que el evento mantenga su cartel, en un contexto en el que el conflicto con Kneecap sigue tensando sus relaciones con las autoridades locales.

Una prolongada sanción política tras el caso Kneecap.

El año pasado, la inclusión de Kneecap en el cartel desató una gran polémica. El grupo, acusado por sus críticos de apoyar a Hamás y Hezbolá, recibió permiso de los organizadores para seguir actuando a pesar de la presión política. Esta decisión llevó a la región de Île-de-France y a la ciudad de Saint-Cloud a retirar sus subvenciones de 295.000 € y 60.000 € respectivamente, según los artículos citados.

Esta postura se mantuvo inalterada en 2026. Según Le Parisien, Florence Portelli, vicepresidenta regional encargada de cultura, confirmó en una reunión del comité permanente que la mayoría regional no consideraba necesario ni pertinente restablecer la financiación. El alcalde de Saint-Cloud, Éric Berdoati, sostuvo la misma posición, explicando al periódico que los organizadores eran libres de elegir su programación, al igual que la ciudad era libre de decidir si financiaba o no el festival. HuffPost, por su parte, informa que el intento de restablecer las subvenciones, liderado por Céline Malaisé del grupo Comunista, Ecologista y Ciudadano de Izquierda, fue rechazado.

Un festival debilitado políticamente, no financieramente.

La tensión ya no se centra únicamente en el programa de 2025, sino también en las repercusiones públicas de este asunto. Le Figaro señala que Florence Portelli considera que la región fue «insultada» por Matthieu Pigasse, propietario del grupo Combat, dueño de Rock en Seine, tras la publicación de su artículo de opinión en L'Humanité contra lo que él consideraba una forma de censura. Este clima ha consolidado claramente las posturas.

Sin embargo, este último recorte presupuestario no debería poner en peligro la estabilidad financiera del festival. Según Le Parisien, el presupuesto total de Rock en Seine ronda los 18 millones de euros, lo que limita el impacto inmediato de la pérdida de financiación pública local. Por lo tanto, la edición de 2026 sigue en pie, con The Cure, Franz Ferdinand, Nick Cave, Lorde y Tyler, the Creator entre los cabezas de cartel, según los informes. Pero, políticamente, el festival sigue pagando las consecuencias de una decisión deliberada tomada el año pasado: defender su cartel a riesgo de alienar a sus patrocinadores institucionales de larga trayectoria.

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