La banda escocesa Franz Ferdinand reaccionó con contundencia tras la publicación de un video de propaganda militar israelí con su éxito "Take Me Out". El video, que muestra aviones de combate y bombardeos en Irán, incluye la canción de la banda junto con imágenes que celebran los ataques militares.
Según Libération, el vídeo, publicado en redes sociales por el ejército israelí, se titulaba "Operación León Rugiente: así se hace". Mostraba imágenes de bombardeos y soldados discutiendo la ofensiva contra Irán.
"Estos asesinos están usando nuestra música".
El cantante y guitarrista de la banda, Alex Kapranos, denunció este uso en Instagram. "Estos asesinos belicistas están usando nuestra música sin nuestro consentimiento. Nos indigna y nos enfurece", escribió, según Libération.
En este mensaje, el artista también acusa a los responsables del vídeo de apropiarse de una obra que no les pertenece. El grupo, formado en Glasgow a principios de la década de 2000, es conocido por «Take Me Out», lanzado en 2004 y que se convirtió en uno de sus mayores éxitos.
Un vídeo relacionado con los ataques en Irán
La publicación de este video se produce en medio de una creciente tensión en Oriente Medio. El 28 de febrero, Israel y Estados Unidos lanzaron ataques aéreos contra varios emplazamientos en Irán como parte de la operación "León Rugiente", según Libération.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, presentó esta campaña como una respuesta a lo que describe como una amenaza que emana del régimen iraní.
Una polémica que recuerda otros casos
El uso de canciones populares en vídeos políticos o militares sin el consentimiento de los artistas ya ha generado varias controversias. Libération recuerda que Antonio Romero Monge, miembro del dúo español Los del Río, también protestó recientemente contra el uso de «La Macarena» en un vídeo relacionado con operaciones militares.
Para Franz Ferdinand, asociar su música con imágenes de bombardeos sigue siendo inaceptable. La banda declara no haber dado su consentimiento para este uso y condena enérgicamente la explotación de su canción en un contexto de propaganda militar.