La crisis se agrava en el sur de Yemen debido a la incertidumbre que rodea al líder separatista.
La crisis se agrava en el sur de Yemen debido a la incertidumbre que rodea al líder separatista.

El destino del líder separatista en el sur de Yemen, Aidarous al-ZubaidiSu ausencia en un vuelo programado a Riad, donde se celebrarían conversaciones sobre el futuro del sur de Arabia Saudita, exacerbó la crisis política y de seguridad en la región el miércoles, mientras persisten las tensiones entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Reavivó los temores de una escalada prolongada del conflicto.

El Consejo de Transición del Sur (CTS), respaldado por los Emiratos Árabes Unidos, afirmó que Zubaidi se encontraba en Adén para supervisar las operaciones militares y de seguridad, rechazando las acusaciones de que había huido. Sin embargo, el movimiento reconoció haber perdido contacto con su delegación política enviada a Arabia Saudita, lo que aumentó la incertidumbre en torno a las negociaciones.

Del lado saudí, la coalición que apoya al gobierno yemení reconocido internacionalmente afirmó que Zubaidi había perdido deliberadamente su vuelo y lo acusó de movilizar fuerzas armadas y distribuir armas con el fin de sembrar la discordia. Las fuerzas gubernamentales avanzaban simultáneamente hacia Adén, según medios saudíes, lo que avivó el temor a nuevos enfrentamientos.

Esta secuencia de acontecimientos ha frustrado las esperanzas de una rápida resolución de los recientes combates en el sur de Yemen. Sobre todo, pone de relieve la creciente división entre Riad y Abu Dabi, dos pilares de la coalición formada originalmente para combatir a los hutíes, quienes cuentan con el apoyo de Irán. Las diferencias entre las dos potencias del Golfo, ya evidentes en otros asuntos regionales, se manifiestan ahora abiertamente sobre el terreno en Yemen.

El consejo presidencial, respaldado por Arabia Saudí, anunció la destitución de Zubaidi y lo remitió a los tribunales por cargos que incluyen alta traición. Se le acusa de incitar a la rebelión armada, atacar instituciones constitucionales y cometer atrocidades contra la población civil en el sur del país.

Creado en 2017 con el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos, el STC se había convertido finalmente en parte de la coalición gobernante que controla el sur y el este de Yemen. Pero la repentina toma de vastos territorios por parte de sus fuerzas el mes pasado ha alterado el frágil equilibrio de poder, enfrentando ahora a Riad y Abu Dabi de forma frontal. Los recientes ataques aéreos saudíes en el sur del país subrayan la gravedad de la crisis, mientras que cualquier perspectiva de desescalada parece actualmente comprometida.

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