Volodymyr Zelensky aceptó respetar un alto el fuego de tres días propuesto por Donald TrumpEsta tregua, que coincide con las conmemoraciones rusas del 9 de mayo, una fecha central en el calendario político de Moscú, tiene como objetivo permitir que Rusia celebre su desfile del Día de la Victoria en la Plaza Roja, en medio de la aún tensa guerra entre Kiev y Moscú.
Zelensky ordena que no se lleve a cabo el desfile.
El presidente ucraniano ha ordenado a su ejército que no ataque el desfile organizado en Moscú. Esta medida afecta directamente a la zona de la Plaza Roja, donde Rusia conmemora anualmente la rendición de la Alemania nazi en 1945. Este gesto se presenta como una aceptación de la tregua solicitada por Donald Trump, pero se produce en medio de un clima de profunda desconfianza entre ambas partes.
Trump intenta un golpe diplomático
Donald Trump anunció este acuerdo como una tregua militar de tres días entre Ucrania y Rusia, del 9 al 11 de mayo. El objetivo declarado es doble: asegurar la participación rusa en las conmemoraciones y abrir una vía diplomática en un conflicto que permanece estancado. Washington espera que este cese de hostilidades sirva como punto de partida para reanudar las conversaciones.
Moscú también acepta la tregua.
Rusia también ha confirmado su acuerdo. Además del cese temporal de hostilidades, se está negociando un intercambio de prisioneros, con 1.000 rehenes de cada bando. Este aspecto humanitario otorga mayor solidez a la tregua, aunque no haya garantía de que se extienda más allá del plazo anunciado.
Un desfile bajo máxima tensión
El 9 de mayo es una demostración de fuerza para Vladimir Putin. Sin embargo, este año el evento se desarrolla en un ambiente particularmente tenso. Moscú teme posibles ataques con drones, especialmente desde que Ucrania intensificó sus ataques contra la infraestructura rusa en los últimos meses. Por lo tanto, el desfile se llevará a cabo, pero bajo estrictas medidas de seguridad.
Un gesto simbólico, pero muy calculado.
Al aceptar no interrumpir el desfile, Zelensky evita dar la impresión de estar frustrando una iniciativa diplomática estadounidense. Por su parte, Trump puede presentar esta tregua como una victoria personal en el ámbito internacional. En cuanto a Putin, logra celebrar su evento patriótico sin renunciar públicamente a sus objetivos militares.