Siria – Los kurdos salen a las calles tras la violencia en Alepo, crece el temor a una escalada (AP)
Siria – Los kurdos salen a las calles tras la violencia en Alepo, crece el temor a una escalada (AP)

Miles de kurdos sirios se manifestaron el martes en el noreste de Siria para protestar por la expulsión de los combatientes kurdos de la ciudad de Alepo, tras varios días de enfrentamientos mortales. Bajo una lluvia torrencial, los manifestantes se congregaron en Qamishli, entre otros lugares, para expresar su solidaridad con los residentes de los barrios de Sheikh Maksoud y Achrafiya, evacuados tras un acuerdo de alto el fuego.

La violencia en Alepo ha reavivado una de las fallas más sensibles del país, mientras el presidente Ahmed al-Sharia El gobierno sirio afirma querer unificar Siria bajo una autoridad central tras catorce años de guerra. Sin embargo, esta ambición se ve obstaculizada por la persistente desconfianza de las fuerzas kurdas hacia un gobierno dominado por antiguos grupos islamistas. Cinco días de combates han dejado al menos 23 muertos, según el Ministerio de Salud sirio, mientras que un funcionario kurdo cifra la cifra en 48, atribuyéndola a las fuerzas gubernamentales. Reuters no pudo verificar estas cifras.

En Qamishli, los manifestantes alzaron retratos de combatientes kurdos caídos y pancartas con los colores de las fuerzas kurdas. Algunos también exhibieron lemas virulentos contra las autoridades sirias y Turquía, a las que los kurdos acusan de apoyar operaciones contra sus posiciones. Las imágenes reflejaban la profunda indignación tras la retirada, el 11 de enero, de los últimos combatientes kurdos de Alepo, poniendo fin al control que habían ejercido sobre ciertas zonas de la ciudad desde el inicio del conflicto en 2011.

Las autoridades kurdas aún administran una región semiautónoma en el noreste de Siria y resisten los intentos de integración en el nuevo gobierno central surgido tras la caída de Bashar al-Assad El acuerdo alcanzado en marzo de 2025 para integrar las estructuras kurdas al Estado sirio se encuentra actualmente estancado. Las autoridades kurdas han advertido que podría considerarse nulo si se lanzan nuevas ofensivas contra las zonas bajo su control.

La tensión se intensifica por la postura de Ankara, que acusa a las Fuerzas Democráticas Sirias, dominadas por los kurdos, de mantener vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, considerado organización terrorista por Turquía. Esta dimensión regional alimenta la preocupación por una posible propagación del conflicto más allá de Alepo.

El martes, el Ministerio de Defensa sirio declaró ciertas zonas del este de Alepo como "zonas militares cerradas" y ordenó la retirada de sus fuerzas, un anuncio que muchos kurdos consideraron una señal alarmante. Para varios manifestantes, la reciente violencia recuerda masacres sectarias anteriores y alimenta el temor a una nueva espiral bélica. "Si estalla una guerra a gran escala, volverá a ser la población civil la que pague las consecuencias", advirtió uno de ellos, temiendo la fragmentación duradera del país.

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