Un tribunal rumano ha decidido levantar todas las medidas cautelares impuestas a Andrew Tate y a su hermano Tristan, quienes siguen bajo investigación por trata de personas y otros cargos. Esta decisión supone un nuevo giro en un caso que ha tenido gran repercusión mediática.
Los dos hombres habían estado sujetos a restricciones judiciales desde su arresto en diciembre de 2022 por la fiscalía rumana especializada en la lucha contra el crimen organizado. Inicialmente permanecieron en prisión preventiva durante varios meses antes de que su situación se fuera suavizando gradualmente.
En 2023, el Tribunal de Apelación de Bucarest los puso inicialmente bajo arresto domiciliario y posteriormente les impuso la obligación de presentarse periódicamente ante las autoridades. El levantamiento total de estas medidas implica que ya no están sujetos a dichas restricciones, si bien la investigación continúa.
Las acusaciones se refieren en particular a presuntos actos de trata de personas, un caso que ha atraído una gran atención internacional debido a la notoriedad de Andrew Tate, una figura controvertida en las redes sociales.
Las autoridades rumanas no han indicado un calendario para los próximos pasos del proceso. La decisión del tribunal no prejuzga el resultado de la investigación, que aún podría derivar en la presentación de cargos formales o en su desestimación.
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