El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flavio Bolsonaro inauguraron oficialmente el domingo la carrera hacia las elecciones presidenciales de octubre, movilizando cada uno a sus seguidores en mítines simbólicos.
A sus 80 años, Lula eligió São Bernardo do Campo, en el estado de São Paulo, para lanzar su campaña. Esta elección no es casual: fue en esta ciudad obrera donde el siderúrgico forjó su reputación nacional en la década de 1970, dirigiéndose a multitudes. El presidente de izquierda pretende claramente aprovechar esta historia personal para movilizar a su electorado.
Mientras tanto, el senador Flavio Bolsonaro congregó a sus seguidores en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro representa a la derecha en estas elecciones y busca capitalizar el legado político de su familia para consolidarse como el principal opositor del presidente en funciones.
Las elecciones presidenciales brasileñas están programadas para octubre.
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