Ucrania ha anunciado la creación de un mando militar responsable de los ataques de largo alcance, un paso más en su estrategia para debilitar las capacidades militares y energéticas de Rusia. Esta decisión se produce en un contexto de crecientes ataques ucranianos contra la infraestructura rusa, que interrumpen las exportaciones de combustible y el tráfico marítimo cerca del mar de Azov.
El presidente Volodymyr Zelensky anunció la firma de un decreto que establece el "comando de impacto de largo alcance", cuya misión será movilizar todos los recursos disponibles para reducir la capacidad bélica de Rusia. Según él, esta estructura tiene como objetivo fortalecer las operaciones de penetración profunda en territorio ruso.
Durante varios meses, Kiev ha llevado a cabo una campaña de ataques con drones contra infraestructuras energéticas ubicadas a cientos, incluso miles, de kilómetros del frente. Las autoridades ucranianas presentan estas operaciones como una respuesta legítima a la invasión rusa y como una forma de debilitar los recursos que financian el esfuerzo bélico de Moscú.
En las últimas semanas, los ataques se han intensificado. El viernes, el Estado Mayor ucraniano afirmó haber atacado la refinería Ilsky en la región de Krasnodar, así como el complejo de refinerías Ust-Luga en la región de Leningrado. Estas instalaciones se encuentran entre los objetivos que las fuerzas ucranianas atacan con regularidad.
Según Reuters, esta campaña ya ha obligado a Rusia a suspender temporalmente sus exportaciones de diésel y a restringir la navegación en ciertas zonas del mar de Azov. A pesar de esta escalada, Volodymyr Zelensky reafirmó que "no hay alternativa a la paz", al tiempo que recalcó que Ucrania seguirá respondiendo a los ataques rusos mientras dure la guerra.
Communauté
comentarios
Escribe un comentario
Sé el primero en comentar este artículo.