La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que ha liberado 2 millones de dólares de su Fondo de Contingencia para Emergencias para apoyar la respuesta sanitaria en Líbano, Irak y Siria.
Esta ayuda tiene como objetivo fortalecer los servicios de salud en estos países que enfrentan las consecuencias humanitarias de la actual crisis en Oriente Medio, marcada por la intensificación de los combates en los que participan Israel, Irán y sus aliados en la región.
Según la OMS, el conflicto ha provocado un importante desplazamiento de población. La organización estima que más de 100.000 personas han sido desplazadas en Irán, mientras que en el Líbano el número de desplazados internos podría alcanzar los 700.000.
Los fondos liberados deben utilizarse para apoyar a los hospitales, suministrar medicamentos y equipos de emergencia a los centros médicos y mejorar la atención a los heridos y a las poblaciones desplazadas.
La OMS también advirtió que los sistemas de salud en varios países de la región están sometidos a una presión creciente debido a la afluencia de pacientes, los daños a la infraestructura y la falta de recursos médicos.
Por lo tanto, la organización internacional hace un llamamiento a una movilización más amplia de la comunidad internacional para evitar que la crisis humanitaria empeore en todo Oriente Medio.