Las autoridades iraníes han advertido que los ciudadanos iraníes que viven en el extranjero podrían enfrentar sanciones legales, incluida la confiscación de sus activos, si expresan su apoyo a los ataques llevados a cabo por Estados Unidos e Israel contra Irán.
En un comunicado publicado el lunes, la Fiscalía General de Irán indicó que cualquiera que apoye públicamente operaciones militares contra la República Islámica podría ser procesado y sus bienes podrían ser confiscados.
Esta declaración se produce mientras miembros de la diáspora iraní han organizado manifestaciones en varias ciudades de Europa y Norteamérica. Algunas de las reuniones celebraron la muerte del Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, quien falleció en ataques aéreos estadounidenses e israelíes contra Irán.
La crisis política en Teherán se intensificó tras el nombramiento de Mojtaba Khamenei, hijo del difunto líder, para sucederlo como jefe de la República Islámica.
Las autoridades iraníes consideran las protestas de la diáspora como una forma de apoyo a los enemigos del país. Han advertido que cualquier cooperación o fomento de ataques extranjeros podría considerarse un acto hostil contra el Estado.
Esta amenaza de sanciones refleja las crecientes tensiones entre el gobierno iraní y algunos miembros de la diáspora, en un contexto de guerra y de gran inestabilidad política para el país.