Estados Unidos y China intercambiaron duras críticas en una reunión de las Naciones Unidas sobre control de drogas en Viena, lo que ilustra las persistentes tensiones entre las dos potencias sobre el fentanilo y las disputas comerciales.
En la reunión anual de la Comisión de Estupefacientes de la ONU, la representante estadounidense Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Drogas de la Casa Blanca, acusó a China de no hacer lo suficiente para impedir la exportación de precursores químicos utilizados en la fabricación de fentanilo.
Según ella, estas sustancias se producen en grandes cantidades en China y se venden a organizaciones criminales, incluidos cárteles de la droga. También afirmó que los controles de exportación insuficientes permiten que algunas empresas químicas chinas mantengan vínculos con estas redes.
Beijing rechazó estas acusaciones, calificándolas de falsas, y acusó a Estados Unidos de irresponsabilidad en su manejo de la crisis de los opioides.
Las conversaciones entre las dos delegaciones también revelaron tensiones relacionadas con otras cuestiones económicas, incluidas las restricciones impuestas por China a las exportaciones de tierras raras, que Washington considera perjudiciales para las industrias occidentales.
Este enfrentamiento diplomático se produce mientras los líderes de Estados Unidos y China se reúnen en China a finales de mes, en medio de relaciones bilaterales marcadas por disputas comerciales, tecnológicas y de seguridad.