El fiscal general de Venezuela, Tarek Saab, dijo el miércoles que espera que una ley de amnistía que está considerando la Asamblea Nacional "pacifice al 100%" el país, al tiempo que insistió en que los actualmente encarcelados han cometido delitos y no pueden ser considerados presos políticos.
Al ser consultado por Reuters, Saab afirmó que el proyecto de ley buscaba consolidar la estabilidad política tras años de tensión, protestas y sanciones internacionales. Según él, el objetivo es garantizar que los delitos contemplados en la legislación "no vuelvan a ocurrir", en lo que espera sea un clima más pacífico.
La propuesta surge en un momento en que la presidenta interina Delcy Rodríguez ha iniciado un proceso de normalización diplomática con Washington tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el mes pasado. En este contexto, cientos de personas ya han sido liberadas en las últimas semanas, una medida que ha sido aplaudida por organizaciones de derechos humanos.
Sin embargo, las ONG y la oposición siguen calificando a muchos detenidos de "presos políticos", argumentando que fueron arrestados por sus opiniones o su participación en protestas antigubernamentales. El gobierno rechaza estas acusaciones y sostiene que los detenidos fueron condenados por delitos tipificados en el código penal.
El proyecto de ley de amnistía, actualmente en debate entre los parlamentarios, excluiría delitos graves como violaciones de derechos humanos, homicidios y corrupción, según las autoridades. Sin embargo, sí abarcaría delitos relacionados con la inestabilidad política de las últimas décadas.
La comunidad internacional sigue de cerca el resultado de la votación, mientras Venezuela busca estabilizar su frágil economía y restablecer relaciones diplomáticas más fluidas con sus socios regionales y occidentales.