El gobierno australiano anunció el domingo que estaba considerando varias solicitudes de asistencia de países objeto de ataques iraníes en medio de la escalada del conflicto en Oriente Medio. Sin embargo, Canberra aclaró que no tenía intención de participar en operaciones militares directas contra Irán.
La ministra australiana de Asuntos Exteriores, Penny Wong, declaró en un discurso televisado que varios países no involucrados en el conflicto habían solicitado asistencia para reforzar sus defensas. "Muchos países no involucrados en este conflicto han sido atacados por Irán. Por lo tanto, es natural que se nos pida ayuda, y consideraremos estas solicitudes con la máxima cautela", afirmó.
Australia, un aliado cercano de Estados Unidos, enfatizó, no obstante, que no planeaba desplegar tropas en Oriente Medio, incluso si la situación empeorara. El gobierno insiste en que su apoyo se limitaría a formas de asistencia defensiva.
Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que Australia ayude a proteger a ciertos países de los ataques con aviones no tripulados y misiles iraníes, Penny Wong confirmó que esa opción se estaba considerando en las discusiones en curso.
Canberra afirma que quiere abordar estas solicitudes de ayuda de acuerdo con su posición diplomática, que prioriza la estabilidad regional y la protección de los socios amenazados, evitando al mismo tiempo la participación militar directa en el conflicto.
El anuncio se produce mientras la guerra que involucra a Irán se extiende gradualmente por la región, con ataques que afectan a varios países del Medio Oriente, lo que genera crecientes preocupaciones entre los aliados occidentales y sus socios.