El gobierno jamaicano presentará el lunes una petición al rey Carlos III , jefe de Estado de la isla, solicitando reparaciones en nombre de sus antepasados africanos esclavizados. Se trata de una medida legal sin precedentes dentro de la Commonwealth.
La ministra de Cultura de Jamaica, Olivia Grange, encabeza una delegación que solicita al rey que presente tres preguntas al Comité Judicial del Consejo Privado, el máximo tribunal de apelación de la isla, con sede en Londres . Estas preguntas se refieren a la legalidad del comercio transatlántico de esclavos: ¿Era legal la esclavitud de africanos en Jamaica según la ley inglesa? ¿Constituía una violación del derecho internacional? ¿Y tiene Gran Bretaña la obligación legal de ofrecer reparaciones?
Jamaica afirma que esta petición sería la primera vez que un país de la Commonwealth emprende acciones legales para buscar justicia restaurativa. Olivia Grange señaló que Gran Bretaña pagó 20 millones de libras esterlinas a los dueños de esclavos tras la abolición de la esclavitud en 1833. «Hasta 2015, Gran Bretaña seguía pagando a los dueños de esclavos porque nos consideraban propiedad», declaró. La ministra aclaró que Jamaica busca respuestas legales antes de determinar los pasos a seguir.
La delegación jamaicana también tiene previsto reunirse con funcionarios del Museo Británico para tratar la devolución de objetos de la época colonial. Un portavoz del Palacio de Buckingham indicó que el Rey había expresado su compromiso de promover una mejor comprensión del tema de la esclavitud y de encontrar maneras de reparar las injusticias históricas.
Por su parte, el gobierno británico ha reafirmado que no pagará reparaciones por la esclavitud, a pesar de que varias naciones caribeñas llevan años exigiendo disculpas formales y medidas concretas, incluyendo la condonación de la deuda. En marzo pasado, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas votó a favor de reconocer la trata transatlántica de esclavos como "el crimen más grave contra la humanidad", el Reino Unido y los Estados miembros de la Unión Europea se abstuvieron, mientras que Estados Unidos , Israel y Argentina votaron en contra de la resolución.
El comercio transatlántico de esclavos, que se extendió desde el siglo XV hasta el XIX, provocó la deportación forzosa de entre 12 y 15 millones de africanos a América y el Caribe. Aproximadamente 2 millones murieron durante la travesía. El caso haitiano ilustra la perdurabilidad de estas consecuencias: tras obtener su independencia en 1804, luego de una revuelta de esclavos, Haití se vio obligado por Francia , bajo amenaza de guerra, a pagar 150 millones de francos de oro a los antiguos dueños de esclavos como compensación por la pérdida de sus bienes. La isla tardó más de un siglo en saldar esta deuda, lo que la sumió en un ciclo de pobreza que perduraría.
