China podría convertirse en un aliado inesperado de Amazon al cambiar la forma en que compra carne de res.
China podría convertirse en un aliado inesperado de Amazon al cambiar la forma en que compra carne de res.

Acusada durante mucho tiempo de priorizar únicamente los precios bajos, China está empezando a cambiar sus hábitos de consumo y ahora podría desempeñar un papel clave en la protección de la selva amazónica. Los importadores chinos de carne de res se han comprometido a comprar carne brasileña certificada como libre de deforestación, un cambio importante para la industria agrícola mundial.

La iniciativa fue impulsada por Xing Yanling, presidenta de la Asociación de la Industria Cárnica de Tianjin, una organización que representa a los importadores responsables de aproximadamente el 40% de las compras chinas de carne de vacuno brasileña. Tras una visita a la Amazonía en abril, describió en WeChat la sensación de estar "envuelta por decenas de miles de tonalidades de verde", según Reuters.

Bajo su liderazgo, los miembros de la asociación se han comprometido a importar 50 000 toneladas de carne de res brasileña certificada como libre de deforestación para finales de año. Este volumen representa aproximadamente el 4,5 % de las exportaciones proyectadas de carne de res brasileña a China en 2026.

Esta decisión pone en entredicho la arraigada creencia entre muchos productores brasileños de que China, el mayor importador mundial de carne de vacuno y soja, solo busca los precios más bajos. Las cambiantes expectativas chinas podrían ahora impulsar a los ganaderos y mataderos brasileños a reforzar la trazabilidad y la sostenibilidad de sus cadenas de suministro.

Sin embargo, el poderoso lobby de la industria cárnica brasileña ve con preocupación estos nuevos requisitos, temiendo costos adicionales y posibles barreras comerciales. Algunas empresas del sector también temen que las certificaciones ambientales más estrictas reduzcan su competitividad en el mercado chino.

La organización ambientalista Imaflora trabaja actualmente en el desarrollo de un sistema de certificación para garantizar que la carne provenga de una granja que no haya contribuido a la deforestación en la Amazonía. Sin embargo, la adopción de este sistema por parte de los grandes mataderos aún es incierta.

Este avance forma parte de una estrategia más amplia de Pekín para reducir el impacto ambiental de su comercio internacional. En los últimos años, China ha reforzado diversas regulaciones relacionadas con la deforestación y ha firmado un compromiso conjunto con Brasil para combatir la tala ilegal. El grupo estatal chino COFCO también se ha comprometido a eliminar la deforestación de su cadena de suministro.

Si bien la Amazonía sigue enfrentándose a una intensa presión por parte de la ganadería y la agricultura intensiva, este cambio de actitud por parte del mayor comprador mundial de materias primas podría tener importantes consecuencias para el futuro de la selva tropical más grande del planeta.

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