China está intensificando sus esfuerzos para ganarse el favor de la clase política de Paraguay, uno de los últimos países del mundo que aún mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán. Pekín espera convencer a este país sudamericano de que rompa lazos con Taipéi para así fortalecer su influencia en la región.
Según varios funcionarios paraguayos, representantes electos participaron recientemente en viajes a China financiados por instituciones vinculadas a Pekín. Estos viajes, que incluyeron visitas a varias ciudades importantes de China, fueron organizados por invitación del consulado chino en São Paulo, Brasil.
La diputada de la oposición Leidy Galeano, miembro del partido Yo Creo, afirmó estar impresionada por la infraestructura y el desarrollo económico que presenció durante su viaje. Considera que Paraguay podría perder importantes oportunidades económicas si se mantiene leal a Taiwán en lugar de establecer relaciones con China.
Con aproximadamente 6,4 millones de habitantes, Paraguay es un actor modesto en el escenario internacional. Sin embargo, tiene una importancia estratégica para Taipéi: es el último aliado diplomático de Taiwán en Sudamérica y uno de los doce países del mundo que aún reconocen oficialmente a la isla.
Un cambio de postura por parte de Asunción representaría una importante victoria simbólica para Pekín en su campaña por aislar a Taiwán en el ámbito internacional. China considera a la isla, gobernada democráticamente, una provincia rebelde.
Esta rivalidad diplomática forma parte de una competencia más amplia por la influencia en América Latina, donde Estados Unidos también busca mantener su presencia estratégica frente al ascenso de China al poder.