Las autoridades bolivianas anunciaron la detención del presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, uno de los fugitivos más buscados por las autoridades antidrogas estadounidenses, antes de su traslado a Estados Unidos.
La operación tuvo lugar en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, según anunció el ministro del Interior boliviano, Marco Antonio Oviedo, en una rueda de prensa. Según él, Marset, de 34 años, fue arrestado y no se registraron víctimas durante la operación.
Tras su detención, fue trasladado en avión a Estados Unidos, donde se enfrenta a varios cargos, entre ellos blanqueo de dinero y pertenencia a una extensa red de tráfico de cocaína.
Se sospecha que Marset es el cabecilla del "Primer Cártel Uruguayo" y es buscado en varios países sudamericanos, incluidos Paraguay y Bolivia, por crimen organizado y narcotráfico entre Sudamérica y Europa.
Las autoridades bolivianas aclararon que la Administración para el Control de Drogas (DEA) no participó directamente en la detención, pero sí estuvo involucrada en su traslado a Estados Unidos.
El gobierno boliviano anunció recientemente la reanudación de su cooperación operativa con la DEA tras una interrupción de 17 años, como parte de una iniciativa regional para fortalecer la lucha contra el crimen organizado.
El presidente boliviano Rodrigo Paz celebró la detención de Marset, calificándola como un paso importante en la lucha contra las redes de narcotráfico en América Latina. Afirmó que la detención de este sospechoso marca un punto de inflexión en la lucha contra las mafias internacionales que operan en la región.