La capital de Nueva Zelanda, Wellington, ha comenzado importantes operaciones de limpieza tras las inundaciones repentinas provocadas por las fuertes lluvias que azotaron la Isla Norte, según informaron las autoridades.
Las inclemencias del tiempo han provocado inundaciones en varias zonas urbanas, afectando especialmente a la región de Hutt City, que cuenta con una población de más de 500.000 habitantes. Las autoridades locales han informado de daños importantes y escombros generalizados en los barrios afectados.
En Lower Hutt, una de las zonas más afectadas, se han desplegado equipos para limpiar los sectores más devastados, especialmente en el barrio de Stokes Valley. «Sabemos que muchas personas están lidiando con las consecuencias de las inundaciones y los escombros», declaró el ayuntamiento.
Más al norte, en el distrito de Whanganui, se ha declarado el estado de emergencia. Según los medios locales, al menos 18 personas han tenido que ser evacuadas debido a la crecida de las aguas.
El servicio meteorológico ha advertido que se esperan más tormentas eléctricas acompañadas de fuertes lluvias, especialmente en la región de Wellington. Estas condiciones podrían empeorar una situación ya de por sí crítica.
Ante estas condiciones meteorológicas adversas, las autoridades hacen un llamamiento a la vigilancia y continúan sus esfuerzos para asegurar las zonas afectadas, mientras que los residentes comienzan a evaluar la magnitud de los daños.
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