Los abogados de Naveed Akram, acusado de participar en el tiroteo mortal en Bondi Beach en Sydney en diciembre pasado, han pedido a los tribunales australianos que prohíban a los medios de comunicación revelar las identidades de los miembros de su familia, citando riesgos para su seguridad.
Según la policía, Naveed Akram, de 24 años, abrió fuego durante una celebración judía de Janucá el 14 de diciembre, matando a 15 personas. Este ataque se considera el peor tiroteo masivo ocurrido en Australia en décadas.
Las autoridades afirman que su padre, Sajid Akram, quien también participó en el ataque, fue abatido a tiros por la policía en el lugar. Los investigadores creen que los dos hombres se inspiraron en el grupo Estado Islámico y utilizaron varias armas de fuego de alta potencia, adquiridas legalmente por el padre.
Durante una audiencia en Sydney, los abogados de Naveed Akram pidieron al tribunal que impida la publicación de los nombres de su madre, su hermano y su hermana, así como cualquier información que pueda identificarlos, incluida su dirección, lugar de trabajo o escuela.
El magistrado Greg Grogan ha decidido extender la prohibición provisional de publicación hasta el próximo mes. Justificó esta decisión citando la atención mediática internacional que ha generado el caso y los posibles riesgos para la familia del sospechoso.
Los procedimientos legales contra Naveed Akram continúan, mientras que el ataque de Bondi Beach ha afectado profundamente a la opinión pública en Australia y ha reavivado el debate sobre la seguridad y la radicalización violenta en el país.