Un avión de Ryanair se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia el viernes en Salónica, Grecia, después de que una ventanilla se desprendiera poco después del despegue, provocando la despresurización de la cabina. Un pasajero resultó herido y recibió atención médica, mientras que el resto de los pasajeros fueron trasladados a la terminal sin incidentes.
El avión, un Boeing 737 Next Generation que volaba de Salónica a Memmingen (Alemania), regresó pocos minutos después del despegue. Según fuentes del aeropuerto citadas por Reuters, un componente del motor se desprendió e impactó contra una ventanilla, provocando su rotura y una pérdida repentina de presión en la cabina. Aún se desconocen las causas exactas del incidente.
Los medios griegos informaron que un pasajero fue parcialmente succionado fuera del avión antes de ser rescatado por otros viajeros. Ryanair no confirmó estos informes, limitándose a declarar que una ventanilla se había desprendido en pleno vuelo y que una persona necesitó asistencia médica tras el aterrizaje.
Las autoridades de aviación civil griegas han iniciado una investigación, con el apoyo de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de Estados Unidos (NTSB) y la Administración Federal de Aviación (FAA), para determinar la causa del fallo. Según Reuters, el mismo avión ya se había visto obligado a regresar a Salónica el día anterior en otro vuelo, aunque se desconocen los motivos de ese incidente anterior.
Este suceso recuerda la tragedia ocurrida en 2018 en Estados Unidos, cuando un Boeing 737 de Southwest Airlines sufrió una explosión en un motor que destrozó una ventanilla, provocando la muerte de un pasajero. Tras aquel accidente, las autoridades estadounidenses impusieron inspecciones más estrictas a ciertos motores CFM56 que equipaban el Boeing 737 NG. La investigación deberá ahora determinar si el incidente en Grecia guarda alguna similitud con aquel suceso.
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