Un juez federal estadounidense está examinando detenidamente un acuerdo "no escrito" entre la administración del presidente. Donald Trump y México con respecto a la expulsión de migrantes cubanos.
Según las autoridades estadounidenses, aproximadamente 6.000 ciudadanos cubanos han sido devueltos a México desde principios de año, en virtud de un acuerdo informal que permite a ese país recibirlos.
Esta revelación ha suscitado preguntas por parte del juez federal William Young, quien busca aclarar la naturaleza exacta de este acuerdo y su legalidad.
El caso surgió en el marco de una apelación presentada por un ciudadano cubano que ha vivido en Estados Unidos durante más de treinta años y que fue arrestado por los servicios de inmigración.
Sus abogados acusan a las autoridades, incluida la agencia de Inmigración y Control de Aduanas, de violar los procedimientos y los derechos fundamentales en materia de justicia.
Afirman que su cliente fue detenido a pesar de que su deportación a Cuba era difícil, ya que ese país a menudo se niega a recibir de vuelta a sus nacionales.
Al juez también le preocupa el uso de las deportaciones a terceros países, lo que plantea interrogantes más amplios sobre las prácticas migratorias de la administración estadounidense.
Este caso se produce en medio de un endurecimiento de la política hacia Cuba, en particular con una creciente presión económica sobre el gobierno de La Habana.
La investigación judicial podría ahora esclarecer estas prácticas y determinar si cumplen con el marco legal estadounidense.
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