Un líder de la oposición japonesa ha pedido al gobierno que haga pleno uso de las centrales nucleares del país para limitar el impacto de la crisis de Oriente Medio en los precios de la energía.
Yuichiro Tamaki, líder del Partido Democrático Popular (PDP), consideró que Japón debería explotar todas sus capacidades nucleares disponibles para reducir su dependencia de las importaciones de hidrocarburos, que se han visto gravemente afectadas por la guerra que involucra a Irán.
Japón depende en gran medida de Oriente Medio para su abastecimiento energético: aproximadamente el 95 % de su petróleo y una parte significativa de su gas natural licuado provienen de esta región. Gran parte de estas importaciones transitan por el estrecho de Ormuz, una vía fluvial estratégica gravemente afectada por el conflicto.
"A menos que utilicemos plenamente la energía nuclear como una fuente de energía descarbonizada y menos dependiente de fuentes extranjeras, las facturas de electricidad aumentarán inevitablemente", dijo Tamaki en un mensaje publicado en las redes sociales.
La guerra y las preocupaciones sobre el suministro de energía ya han provocado un fuerte aumento de los precios del petróleo, que han subido alrededor de un 20%, alcanzando su nivel más alto desde julio de 2022.
Tras el desastre nuclear de Fukushima en 2011, Japón cerró sus 54 reactores, que en aquel momento producían casi el 30 % de la electricidad del país. Desde entonces, parte del parque se ha vuelto a poner en funcionamiento gradualmente: de los 33 reactores que siguen operativos, solo 15 se han reiniciado hasta la fecha.
El debate sobre el futuro de la energía nuclear sigue siendo delicado en Japón, pero la presión energética y las tensiones geopolíticas reavivan periódicamente la cuestión del papel de esta energía en la seguridad energética del país.