En Japón, la cría de macaco Punch se convierte en una estrella mientras la especie sigue amenazada de ser sacrificada.
En Japón, la cría de macaco Punch se convierte en una estrella mientras la especie sigue amenazada de ser sacrificada.

Un bebé macaco japonés llamado Punch se ha convertido en una sensación en Internet, cautivando a los internautas de todo el mundo con fotos y vídeos que lo muestran junto a un orangután de peluche en un zoológico de la prefectura de Chiba.

Las imágenes del diminuto primate circularon rápidamente en redes sociales, inspirando memes y atrayendo la atención más allá de Japón. Su éxito llegó incluso a la Casa Blanca, según medios locales.

Pero esta popularidad contrasta marcadamente con la situación de los macacos japoneses en libertad. En muchas partes del país, los agricultores consideran a estos primates una plaga debido al daño que causan a los cultivos.

Según el Ministerio de Agricultura japonés, los monos causaron aproximadamente 770 millones de yenes (casi 4,9 millones de dólares) en pérdidas agrícolas en 2024. Ante estos daños, las autoridades autorizan la captura y sacrificio de miles de macacos cada año.

Esta política está provocando un debate entre los agricultores afectados por estas pérdidas y los defensores de los derechos de los animales, que piden soluciones más humanas.

Algunos científicos creen que el sacrificio masivo no es una solución eficaz. «Matar a una manada de monos solo atrae a otra, lo que hace que esta práctica sea ineficaz e incesante», explica Shigeyuki Izumiyama, profesor de la Universidad de Shinshu.

Se proponen alternativas, entre ellas la instalación de cercas eléctricas o el uso de "perros mono", perros entrenados para mantener a los macacos alejados de las zonas agrícolas.

Así, mientras Punch continúa encantando al público en Internet, el destino de sus homólogos salvajes sigue siendo el centro de un debate entre la protección de la vida silvestre y la defensa de las actividades agrícolas en Japón.

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