Esto supone un claro revés para Fish Audio y una clara señal para toda la industria: 25 locutores franceses han conseguido la eliminación de 47 modelos de inteligencia artificial generativa que reproducían sus voces sin su consentimiento ni compensación, según su abogado, Jonathan Elkaim. Para los artistas, esta eliminación representa una primera victoria concreta en una batalla que se ha convertido en un símbolo de los abusos de la clonación de voces.
De una protesta de ocho artistas a una respuesta colectiva
El caso no surgió de la noche a la mañana. A principios de febrero, ocho actores de doblaje emprendieron acciones legales contra Fish Audio y VoiceDub tras recibir cartas de cese y desistimiento que denunciaban "prácticas parasitarias". En cartas fechadas el 30 de enero, exigieron la retirada, en un plazo de ocho días, de los modelos que utilizaban sus voces y reclamaron 20.000 euros en concepto de daños y perjuicios. Desde entonces, el grupo ha crecido: veinticinco actores de doblaje se han sumado a esta acción, que se considera sin precedentes en el sector.
Voces transformadas en catálogo comercial
En el fondo de la disputa reside un uso muy concreto de estas herramientas: a cambio de una tarifa, los usuarios pueden hacer que cualquier texto sea leído en voz alta por una voz elegida de un catálogo. Para los actores de doblaje, ¡esto es un auténtico robo! Su voz es tanto una herramienta de su oficio como una identidad artística, sin mencionar las interpretaciones que han perfeccionado a lo largo de los años. El contenido en cuestión incluía voces de artistas muy conocidos por el público francófono, como Julia Roberts, Richard Gere, Angelina Jolie, Buzz Lightyear y Cartman.
Nombres familiares
Entre los primeros demandantes se encontraban Céline Monsarrat, Delphine Allemane, Philippe Ariotti, Adrien Antoine, Françoise Cadol, Richard Darbois, Brigitte Lecordier y Christophe Lemoine. Ya en febrero, varios de ellos denunciaron públicamente lo que calificaron de flagrante apropiación indebida de su trabajo. En TF1, Céline Monsarrat, la voz francesa de Julia Roberts, resumió la conmoción de la industria en tres palabras: "Es un robo." Detrás de esta fórmula, subyace la misma preocupación para todos: ver su voz capturada, imitada, monetizada y luego utilizada sin ningún control.
Tras VoiceDub, Fish Audio también se retira.
Ya en febrero se había producido una primera infracción cuando VoiceDub eliminó de inmediato el contenido objeto de la carta inicial de cese y desistimiento. El abogado de los artistas mencionó la eliminación de unas diez voces y actuaciones ilícitas de la plataforma. Dos meses después, Fish Audio hizo lo propio, eliminando 47 pistas. El equilibrio de poder ha cambiado claramente: lo que parecía una protesta aislada se ha convertido en una respuesta organizada y eficaz.
Una victoria simbólica, pero aún no legal.
Sin embargo, los actores de doblaje están lejos de declarar una victoria definitiva. Jonathan Elkaim dice que sigue "sospechoso" Las reclamaciones de indemnización, incluidos los 20.000 euros exigidos, no han sido atendidas, y no hay garantía de que no vuelva a aparecer contenido controvertido. El abogado incluso explica que está preparando una nueva acción legal con el objetivo final de obtener una sentencia judicial histórica, o incluso la prohibición de estas plataformas en territorio francés. En resumen, la retirada del contenido ha apaciguado el conflicto, pero no lo resuelve.
El doblaje francés entra en resistencia.
El colectivo #TouchePasMaVF ha estado defendiendo un "doblaje creado por humanos para humanos", Esta fórmula fue adoptada por la asociación LesVoix. Su petición ha superado ya las 255.000 firmas verificadas en Change.org. A finales de febrero, la protesta cobró aún más fuerza: 4.000 actores, actrices y cineastas firmaron una carta abierta denunciando la "Saqueo descarado" Esto es posible gracias a herramientas de IA capaces de reproducir voz e imágenes sin autorización.
Por fin, el derecho se está poniendo al día con la tecnología.
El argumento de los demandantes es sencillo: dado que estos servicios son accesibles en Francia y se comercializan para un público francés, no pueden quedar exentos de las protecciones que ofrece la ley francesa. El abogado de los actores de voz argumenta que el trabajo de locución está amparado por los derechos de la personalidad y la privacidad, lo que les permite demandar a plataformas con sede en Estados Unidos. A nivel europeo, el calendario regulatorio también se está estrechando: la Comisión reitera que las normas de transparencia de la Ley de IA sobre contenido generado por IA entrarán en vigor el 2 de agosto de 2026, con requisitos de identificación y etiquetado, en particular para ciertos contenidos sintéticos y deepfakes. Sin embargo, este caso revela implícitamente las limitaciones de la mera transparencia: el etiquetado del contenido no aborda ni la cuestión del consentimiento ni la de la remuneración.