Israel aprueba la actualización de los servicios móviles a 4G para los palestinos en Cisjordania
Israel aprueba la actualización de los servicios móviles a 4G para los palestinos en Cisjordania

Israel aprobó el despliegue de servicios móviles de cuarta generación (4G) para los palestinos residentes en Cisjordania, anunció el martes el Ministerio de Comunicaciones israelí. Esta decisión marca un nuevo paso en la modernización de la infraestructura de telecomunicaciones palestina, que durante mucho tiempo se ha visto obstaculizada por restricciones tecnológicas.

Según el ministerio, el domingo se firmaron y validaron los acuerdos de gestión entre los dos operadores palestinos, Jawwal y Ooredoo, así como la empresa sueca Ericsson, responsable de la infraestructura técnica de la red.

Hasta ahora, los operadores palestinos en Cisjordania ofrecían servicios de datos basados ​​en la tecnología 3G, lanzada en 2018. Este avance ya había reducido parcialmente la brecha tecnológica con Israel, después de años durante los cuales el funcionamiento de redes móviles de nueva generación había estado prohibido para los proveedores palestinos.

El ministerio israelí aclaró que esta aprobación se enmarca en un acuerdo de 2022 entre Israel y la Autoridad Palestina, cuyo objetivo es autorizar la implementación gradual de las tecnologías celulares 4G y 5G. Sin embargo, la implementación de este acuerdo se ha visto retrasada por la guerra en Gaza, según medios israelíes. La transición a 4G en Cisjordania podría tardar hasta seis meses.

Los operadores palestinos siguen enfrentándose a una dura competencia de las compañías de telefonía móvil israelíes, que ya operan redes 5G significativamente más rápidas y cuyas señales son accesibles en muchas zonas de Cisjordania.

Israel también ha comenzado la desactivación gradual de las antiguas tecnologías 2G y 3G en su territorio y recomienda a sus usuarios que se equipen con dispositivos compatibles con 4G y 5G. Sin embargo, en la Franja de Gaza solo quedan disponibles las redes 2G, lo que ilustra la persistente disparidad tecnológica entre los territorios palestinos.

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